Mientras ansiamos el esperadísimo final de "Game Of Thrones" y el hype se nos dispara, no caemos en la cuenta de que las cámaras en la tierra de los Siete Reinos se han apagado para siempre.
"Game Of Thrones" se ha convertido en un hito histórico de la televisión, de internet y de las redes sociales, solo comparable al que generó "LOST" en su momento; los millones de fans, invierten horas en generar teorías y argumentos sobre lo que va a pasar.

Basada en la saga de libros de corte "tolkiano" "Canción de hielo y fuego" de George R.R Martin, la serie se convirtió en un fenómeno desde la primera temporada sumando adeptos con cada capítulo, cada decapitación, cada escabechina y cada momento de fantasía que regalaba.
Y es que el secreto del éxito de "Game Of Thrones" es su cocktail de tramas, personajes y géneros; con su innegable aura telenovelesca sobrevolando las atmósferas salidas de la mente de Martin, en la serie se puede disfrutar de intrigas, dramas, épica, fantasía, aventuras, amor, terror, gore e, incluso, sexo bastante explícito.


Es por eso, que los millones de fans que hemos estado como yonkis esperando año tras año los pildorazos de ficción más adictivos de la era digital, ahora estamos enormemente desamparados pensando en que ésto se acaba, que pronto conoceremos quién va a ocupar el Trono de Hierro y quién no va a vivir para verlo.

Creemos que la brutal repercusión mediática del producto estrella de la popular cadena HBO se debe, principalmente, a sus personajes, como ocurrió con la antes mencionada "LOST"; de ambas series poco importaba la línea argumental una vez caías rendido ante los dramas personales de cada personaje.





Todos queremos que Arya complete su lista, que Cersei caiga muerta de la manera más despiadada, que Sansa se dé cuenta de que no hay un hombre mejor que Tyrion para ella o que Jon y Daenerys resuelvan sus problemas familares pero, sobre todo, queremos un dragón.



A la espera de que se cierren los círculos, se cumplan las venganzas y se ajusten todas las cuentas que quedan pendientes, queremos mostraros con unas fotografías curiosas de los rodajes de las 8 temporadas que dejan constancia de la familia que se ha formado en torno a un fenómeno televisivo y socio-cultural que, muy probablemente, no se vuelva a repetir.

Si ha habido historias delante de las cámaras, imaginad todas las que ha habido detrás de ellas; ¡Valar Morghulis!

