Indonesia está llena de ingeniosos artesanos que usan la imaginación para rediseñar y tunear el clásico modelo de moto Vespa; sin reglas, sin límites, sin normas y sin miedo al peligro, los indonesios están preparados, de sobra, para iniciar una revolución post apocalíptica a lo Mad Max, los sorprendentes vehículos tuneados ya los tienen.
Si George Miller, director de la saga Mad Max, se diera una vuelta por Indonesia, si es que no lo ha hecho ya, fliparía con la cantidad de ideas que podría coger para seguir aumentado su mítica saga distópica, creería incluso estar viviéndola.
Chapas oxidadas, cascos con retrovisores incorporados, banderas mod style, muñecos bizarros, volantes tribales, sidecars, metralletas, mini tanques, cadenas o plataformas para 3 o 6 personas invaden los asfaltos indonesios al ritmo de los rugidos del motor de cientos de motos Vespa que han perdido su esencia clásica en pro de un aspecto transgresor y macarra.
Todo vale cada año que, indonesios de todas las edades y ámbitos culturales se reúnen al este de Java para celebrar su amor por el icónico scooter italiano Vespa.
Su devoción y fanatismo por el emblemático modelo de motocicleta, es extremo, bizarro e incluso kistch ya que, lo personalizan hasta hacerlo desaparecer por completo, convirtiéndolo en monstruos metálicos más propios de una distopía infernal que de la mágica "Vacaciones en Roma".
Cientos de entusiastas viajan al festival en Kediri para mostrar sus creaciones, que van desde Vespas antiguas restauradas hasta tanques.
Nos parece de lo más curioso el espectáculo, la imaginación y el entusiasmo que le ponen con los pocos recursos que tienen al alcance, pero lo que de verdad nos deja boquiabiertos es lo poco que aprecian sus vidas.
h/t: Design You Trust










