Gerda Marie Fredrikke Gottlieb (1885-1940), más conocida como Gerda Wegener saltó a la actualidad al casarse con el primer transexual conocido de la historia moderna Einar Wegener, que posteriormente sería Lili Elbe y a su calidad como mujer pintora, serán sus obras pictóricas las que resaltarán su mérito.

Pero las obras de Wegener nos asaltan la dermi a golpe de vista. Estéticamente bellas, dado el diseño de los cuerpos y los variados colores de sublime intensidad que utiliza, es la temática central de sus grabados y pinturas lo que la hace tan vanguardista, al retratar un erotismo femenino e inclusive lésbico muy expresivo y explícito para una época que se encuentra aún recluida en el corsé, el Gerda Wegener vestido largo bajo el tobillo…

Vestuario que, no sólo ocultaba y moldeaba el cuerpo femenino sino que también, influían en los comportamientos culturales de índole moral. Comportamientos descritos como “recatados y sobrios” respecto a las relaciones interpersonales entre mujeres y hombres hacia finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Gerda Wegener en sus pinturas y grabados, resultando rebelde, rupturista y reveladora. Siendo a su vez, un arte gráfico que forma parte de un cambio histórico mental y cultural que trata sobre la mujer y sus conceptos morales, su lugar en el espacio público y privado, su comportamiento y forma de percibir el mundo y su propio cuerpo que por supuesto, se tradujo y traduce aún en nuestros días, en unrespectivo vestuario representativo, haciendo de la prenda de vestir una fuente no tradicional dinámica e histórica.













Un repaso a la obra plástica de Gerda Wegener, pintora e ilustradora danesa, nacida (aproximadamente) en 1889 y fallecida en 1940.