Con la comida no se juega, o quizá sí. Los diseñadores que hay detrás de este jugoso proyecto, Paloma Rincón y Pablo Alfieri, lo tienen claro. Se debe desayunar con buen ánimo, buenas viandas y, a poder ser, en pelotas.
Este proyecto fotográfico, repleto de color, piel y alma es un homenaje al hedonismo más puro. Una oda a dos placeres necesarios de la vida: comer y el sexo.
"Desde que éramos niños nos dijeron que no debíamos jugar con nuestra comida, y definitivamente nunca hablar de sexo. Así que nos desafiamos a explorar estos temas de una manera inocente y directa haciendo una oda al placer, el disfrute y la libertad".











