Ana Elena Pena escribe relatos, textos cortos y poemas en la línea del realismo sucio y la pornografía romántica, sin abandonar la ternura y la delicadeza en su forma y contenido, al igual que hace en sus dibujos, ya que es pintora y dibujante a ratitos.
Su obra es un viaje surrealista de colores vivos y trazos suaves que nos enfrenta a los miedos y obsesiones de la sociedad moderna, a la vez que critica ferozmente el culto exagerado a la belleza, el abuso y la violencia en todas sus formas. Le publicaron "Hago pompas con saliva" y también ha autoeditado cuatro libros de textos cortos y poemas: Sangre en las rodillas, Antídotos contra la belleza, La ciudad de las niñas perdidas y Cicatrices.











"Vivimos deprisa, andamos deprisa,
inmersos en el trance urbano.
Compramos compulsivamente,
tecleamos compulsivamente,
fumamos compulsivamente,
bebemos compulsivamente,
comemos compulsivamente
y follamos compulsivamente.
Deseamos compulsivamente y nos desnudamos con premura,
atravesando la mirada del amante y pensando que, más allá
De la ventana, puede estar esperando algo verdaderamente
increíble, excitante, y no este simulacro de amor que no conduce a nada.Vivimos deprisa, andamos deprisa,
inmersos en el trance urbano.
Compramos compulsivamente,
tecleamos compulsivamente,
fumamos compulsivamente,
bebemos compulsivamente,
comemos compulsivamente
y follamos compulsivamente.
Deseamos compulsivamente y nos desnudamos con premura,
atravesando la mirada del amante y pensando que, más allá
De la ventana, puede estar esperando algo verdaderamente
increíble, excitante, y no este simulacro de amor que no conduce a nada"
Antídotos Contra la belleza