Antes de la era tecnología, antes de que la sociedad fuera un ente líquido y la vida estuviera enmarcada en el tamaño que tienen las pantallas, los niños salían a las calles, se ensuciaban y se hacían heridas de guerra durante las tardes infinitas de juegos.
A veces, mirar atrás, es revelador para darse cuenta de cómo ha cambiado, entre millones de otras cosas, nuestra manera de crecer y de relacionarnos con el mundo. Las fotografías están ahí para golpearnos de bruces con la nostalgia, para devolvernos las gafas de niños para ver más allá del blanco y negro.
Unas gafas para reencontrarnos con la esencia, con lo mejor de cada uno, con cada niño que hemos sido y que seguimos siendo. Os inivtamos a un bonito paseo por la imaginación de estos niños y de los fotógrafos que supieron captar esos momentos.






"Si mal no recuerdo, la infancia consistía en tener ganas de aquello que no se podía conseguir"
-Audur Ava Ólafsdóttir
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