Científicos de la Universidad de Oxford confirman que trabajar antes de las 10 de la mañana es una tortura

Muchos lo sufrimos a diario. Ahora, un estudio lo confirma: entrar a trabajar antes de las 10 no es bueno para la salud. 

No es solamente que no sea bueno, sino que según los expertos en el tema, estaría suponiendo un duro sufrimiento que lo hace incompatible con tener energía y rendir antes de esa hora.

Bien es cierto que esto se debe, en parte, a que el ritmo de nuestra sociedad es incompatible con los ciclos naturales del sueño que indican que nuestro tiempo para dormir debería estar marcado por las horas del sol.

 

pim chu dWzWo22F0mA unsplashPim Chu

 

El doctor de la Universidad de Oxford, Paul Kelly, sostiene que estos horarios no solamente podrían estar estressando y agotando a la gente, sino también enfermándola. "Tan solo en una semana durmiendo menos de seis horas  cada noche, supone 711 cambios en la forma en que funcionan los genes".

Antes de los 55 años los ritmos circadianos de los adultos no están sincronizados con el horario habitual de 9 a 17 horas, pues cuanto más jóvenes somos lo habitual es que nos vayamos más tarde a dormir., explica el estudio. No somos conscientes de las consecuencias, pues además de nuestra felicidad, equilibrio mental y eficiencia laboral, estaríamos jugando con nuestra salud.

 

matthew t rader bZbd02TN9t0 unsplashMatthew T Rader

 

La solución podría estar en encontrar un equilibrio por ambas partes, empresa y trabajador. Por parte de la primera, debería priorizarse la eficiencia y la productividad frente a las largas horas de trabajo en las que muchas veces se deja de rendir.

Por parte de los trabajadores, deberíamos intentar acostarnos más temprano, lo que estaría ayudando también a la producción de melatonina, hormona que interviene en el ciclo natural del sueño y que actúa, entre otras cosas, como un potente antioxidante. 

 

vladislav muslakov CwIU33KGToc unsplashVladislav Muslakov

 

Estos consejos (aparte de intentar negociar con nuestro jefe la hora de entrada) nos ayudarán a dormir mejor y despertar con más energía:

- Luz para el día, oscuridad para la noche. La luz natural es estupenda para el día, pero lo mejor para la noche es la total oscuridad, cualquier luz artificial puede influir en la producción de melatonina.

- Tomar café y té solamente por la mañana. Evitar la cafeína o teína por los menos 8 horas antes de acostarnos nos ayudará a dormir más temprano y mejor. Lo mismo sucede con los refrescos, el tabaco o el cacao. 

- Comer un plátano antes de acostarnos también nos ayudará a dormir mejor. Esta fruta contiene tirosina, que se convierte en serotonina para transformarse en melatonina. El hambre puede ser causa de no dormir bien, pero debemos evitar las comidas pesadas por la noche pues no ayudan para nada al descanso.

- Evitar los dispositivos electrónicos. Ordenadores, teléfonos, tablets e incluso televisores, la luz azul de las pantallas disminuyen la liberación de melatonina y desordenan nuestro ciclo del sueño. 

- Dormir a una temperatura de unos 20-22 grados. Nuestro cuerpo se calienta naturalmente por la noche, por lo que esta es la temperatura más adecuada para el descanso.

- Escribir. Muchas veces los pensamientos no nos dejan dormir, escribirlos puede ayudarnos a poner las cosas en orden y descansar bien.

- Meditar. Meditar antes de dormir puede ayudarnos a despejar nuestra cabeza y relajarnos. 

- Utilizar el ruido blanco. Aunque no funciona para todas las personas, algunas (incluidos los niños) consiguen dormir mientras escuchan este sonido que camufla otros ruidos. Un ventilador, sobre todo ahora en verano, puede ser una buena opción.

 

h/t: Healthy Food House

 

 

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