Seguro que por estas fechas muchos andamos planeando nuestras vacaciones y el verano es el momento del año idóneo para organizar un viaje al extranjero.

No hace falta irse muy lejos, Europa es un continente que ofrece una variedad de destinos y de culturas lo suficientemente atractivas como para poder disfrutar de una experiencia única.
Pero en el viejo continente también hay establecidas algunas leyes, algo extravagantes que, curiosamente, nos dan información de la cultura de los países que las crearon. Si llevamos bien aprendido aquello de “donde fueres, haz lo que vieres” y además hacemos caso a esta útil guía sobre 11 locas maneras en las que podemos infringir la ley en diferentes países, nos ahorraremos sorpresas desagradables.
1. Reciclar los domingos
Si estamos en Suiza y se nos ocurre reciclar en domingo, debemos pensarlo dos veces. En 2014, la policía de Zurich pilló a Judith Schulte, tras el chivatazo de un vecino, depositando su reciclaje. La mujer alemana sólo tuvo dos opciones o pagar una cuantiosa multa o pasar dos noches en la cárcel.

2. Usar el taladro los domingos
Si se nos ocurre la demencial idea de realizar obras en casa o colgar un cuadro en Alemania un domingo, puede salirnos caro. Allí los domingos son para relajarse y no se permite ningún tipo de perforación o ruido estruendoso. En Alemania se toman muy en serio lo de que el "domingo es un día de descanso".

3. Usar chanclas para conducir
En España pueden multarnos hasta con 200 euros si nos cazan conduciendo con chanclas, sandalias, tacones demasiado altos o cualquier tipo de calzado que las autoridades consideren que pueden dar lugar a una conducción poco fiable.

3. Estar de borrachera mientras tenemos a un vaca a nuestro cargo
En Escocia si fuésemos pastores de vacas y tuviésemos la brillante idea de bebernos unas cervezas o unas copas antes de ejercer nuestro trabajo podrían multarnos con la cantidad de 200 libras o pasar hasta 51 semanas en la cárcel. Esta ley también sería aplicable si alguna vez nos viéramos envueltos en alguna situación que implicara alcohol y caballos.

4. No llevar alcoholímetro portátil encima
En Francia no sólo sería una auténtica faena que nos pillaran bebidos al volante, es que además es obligatorio llevar nuestro propio alcoholímetro.

5. No colarse en las filas
Los británicos son muy estrictos en muchos de sus modales y una de las cosas que llevan a rajatabla es respetar el turno en las colas. No debemos intentar saltarnos la cola si estamos, por ejemplo, esperando para comprar billetes para el metro en Londres porque estaríamos infringiendo la ley y nos lo harían saber rápidamente.

7. Practicar sexo durante una partida de ajedrez
Ésta es sin duda una de las mejores prohibiciones. En Tallin, la capital de Estonia, se ve que jugar al ajedrez es de una importancia absoluta. Más vale que no se nos ocurra hacer algo tan cotidiano como practicar sexo mientras estamos disputando una partida de ajedrez, o viceversa.

8. Dar de comer a las palomas
En Venecia, desde 2008, es ilegal dar de comer a las palomas, lo que creó mucha polémica con los vendedores de comida para pájaros de la Plaza de San Marcos. Las multas a las que podríamos enfrentarnos podrían ser desde 50 euros hasta 600 euros.

9. Ir con ropa de baño por la ciudad
En Barcelona, que abunda el turismo por sus playas, tendríamos totalmente prohibido ir en bañador por la ciudad. Se multa por no llevar la camiseta puesta fuera de la zona de playa.

10. Hacer turismo en tacones
En Grecia, con el objetivo de asegurar la preservación y la conservación de muchos de sus monumentos antiguos, está terminantemente prohibido visitar ciertos edificios, calzando tacones.

11. Hacer pis en el océano
Aunque no tenemos muy claro cómo se llevaría a cabo la implantación de esta ley o cómo podrían descubrirnos infringiéndola, mejor no jugárnosla en Portugal donde está totalmente prohibido orinar en el océano.

h/t: Culture Trip