En una sociedad donde la juventud es el tesoro más codiciado, el genial fotógrafo Dean Bradshaw ha querido recordar al mundo que el amor por la vida no tiene edad. A través de su objetivo, ha plasmado en dos sesiones de la misma serie "The Golden Years" un verdadero canto a la alegría de vivir a través de niños de 75 años, que hacen lo que más les gusta; jugar.
Así nos muestra el fotógrafo a sus atletas: fuertes, vitales y llenos de energía, y nos hace reflexionar sobre la edad, los prejuicios y limitaciones, que al final son sólo una barrera mental fácil de derribar, ya que los años e ilusiones no entienden de números y que la juventud es un estado de ánimo que sólo dura toda la vida.
via Dean Badshaw












