Fue una de las miradas más inolvidables de Hollywood, un galán de belleza incontestable y un icono de elegancia que parecía pertenecer a otra época.
Y, por si todo eso fuera poco, también era un actor extraordinario. Sus nueve nominaciones al Oscar y sus tres estatuillas —dos de ellas honoríficas— son solo una parte de una trayectoria reconocida con decenas de premios y nominaciones. Pero hay muchas más razones para amar a Paul Newman: tenía esa presencia magnética de las grandes estrellas, de quienes consiguen que el aire parezca detenerse cuando aparecen en pantalla y cuya huella permanece mucho después de haberse ido.

1. Porque podía brillar incluso bajo la lluvia

2. Porque era sensible y no tenía miedo a llorar

3. Porque tenía muy buenos amigos

4. Porque era un ganador

5. Por supuesto, porque podía comer 50 huevos

6. Porque confiábamos en él

7. Porque adoraba a los animales

8. Por lo bien que le quedaba la barba

9. Porque tenía un gran talento musical

10. Porque disfrutaba de los placeres de la vida

11. Por su amor eterno a su compañera de vida (Joanne Woodward)

12. Porque era y es "la clase" y nos hace felices

Paul Newman (1925-2008): Un tributo