Como diría Julio Verne, no hay límites para la imaginación. Además vivimos en un mundo complejo donde las imágenes cambian conforme cambia la luz del día, el viento, las sombras...Tenemos una necesidad vital de reconocer todo lo que vemos y tendemos a humanizar los objetos cotidianos que nos rodean. La psicología nos explica este proceso que consiste en el reconocimiento de patrones significativos como son las caras. Se llama pareidolia y es una de las grandezas de nuestro cerebro que nos hace la vida más divertida e imaginativa. Cuidado, nos vigilan....
El rallador psicópata
El Kiwi desconcertado
Los mecheros de concierto "on fire"
La hamburguesa mareada
Arcada de seguridad
Un par de pimientos aterrados
WTF
Pelotas alucinadas
¿Dónde está WALL•E?
Un mono triste
"Soñé que podía volar"
Viejo lobo de mar
Me alegro de verte
Nos observan...y son muchos
La mirada triste y oxidada del abandono
Barraca con pelazo
Belleza natural
Huevo frito con ojazos
No me comas, por favor te lo pido...


















