La repostera que hace pasteles con forma de rostros macabros
Esta artista y pastelera muestra en su página "It Came From Under My Bed" sus pasteles antropomórficos que simulan partes del cuerpo mutiladas en esta suerte de gastronomía aterradora.
Esta artista y pastelera muestra en su página "It Came From Under My Bed" sus pasteles antropomórficos que simulan partes del cuerpo mutiladas en esta suerte de gastronomía aterradora.
Aunque las librerías están llenas de historias maravillosas en las que sumergirse, igual no son tantas las historias que han vivido los empleados que trabajan en ellas, y hay que matar el tiempo y el tedio de alguna manera.
Hay mensajes que se clavan como dardos ardiendo en nuestra conciencia. Hay mensajes que nos remueven, otros que nos empoderan, otros que calman nuestra sed de equilibrio y de justicia.
Investigadores y estudiosos de Inteligencia Artificial llevan tiempo avisando sobre los riesgos de los robots conectados a internet. De caer en manos de hackers, los autómatas podrían ser utilizados para causar el mal o incluso matar.
Todos los intentos, los proyectos, las iniciativas o las campañas que se hagan para combatir la cantidad ingente de plástico que está acabando con la vida de miles de especies marinas, no son suficientes.
Hace unos años una encuesta en el medio especializado The Hollywood Reporter nos confirmaba lo que muchos ya sabíamos: 'Friends' es la mejor serie de todos los tiempos.
¿Quién no ha sufrido en sus propias carnes la mala educación en el transporte público? No estamos solos, y ahora menos que han resucitado a Kant que ha vuelto con el el principio del imperativo categórico -concepto central de la ética kantiana- para pedir que la gente se comporte de una vez, ¡hombre, ya!
En los EE.UU, a finales de los 50 y en los 60, se vivía el rancio sueño americano en el que el hombre triunfaba en la oficina y la mujer se pasaba las mañanas cocinando u horneando pasteles en el horno
La realidad, siempre, y decimos siempre, va a superar a la ficción más desacabellada y llena de fantasía porque hay situaciones y casualidades que se dan sin más y nos dejan ojipláticos.
El activismo y la concienciación no es una cuestión de edad; no hay que alcanzar una madurez mental y física para luchar por lo que uno cree, por llevar adelante una empresa sustentada en la fe por lo que se hace.