Las grandes obras del arte no están al alcance de todos. Para poder hacerse con una pieza de Modigliani o de Frank Stella, hay que tener una buena cartera.
Solemos pensar que las mejores colecciones o las piezas más caras están en museos o en manos de magnates empresariales, pero no siempre es así en realidad. Muchas nuevas fortunas buscan, como antaño, maneras productivas de invertir su dinero. Algunos de los actores más conocidos de Hollywood ya practican una de las maneras más elegantes y cultas de hacerlo, comprando obras de arte.

Johnny Depp:
El alternativo actor Johnny Depp es conocido en Hollywood por su pasión por el arte contemporáneo y por apoyar a jóvenes artistas. Su colección alberga obras como las del artista callejero Pegasus o la obra del actor español Jordi Mollá. El pasado verano se hizo viral la noticia de que vendía una serie de obras de Jean Miguel Basquiat pertenecientes a su colección privada para enfrentar su divorcio con Amber Heard.


Brad Pitt:
En el caso de Pitt, los muebles Art Déco y Arte Nouveau son su debilidad, de hecho este año llegó a gastar 33 millones de dólares en un showroom de objetos vintage. Sin embargo, no le hace ascos a una buena obra pictórica. Uno de sus autores favoritos es el pintor alemán Neo Rauch, autor de obras con un marcado carácter surrealista y una estética que recuerda al realismo socialista. También ha demostrado interés por el Art Street, especialmente por la obra de Banksy. El valor de su colección asciende a más de 400 millones de dólares.


Leonardo Dicaprio:
El actor que protagonizó la película ‘El lobo de Wall Street’ como si la vida le fuera en ello, es también un reconocido coleccionista y amante de las subastas. Su patrimonio actual tiene un valor aproximado de 260 millones de dólares. En la intimidad disfruta de autores tan destacados como Salvador Dalí, Frank Stella, Walton Ford o Jean Pierre Roy.


