El poder transformador del arte es capaz de hacer bello el horror y de vaciar el alma de dolor a golpe de luz, de color y de amor por lo que se hace.
La artista iraní, Neda Taiyebi, utiliza viejos y abandonados tanques soviéticos en Kabul y Afganistán, como lienzos para su arte. Los resultados son algo bello. Neda sugiere que los elementos militares son una parte inevitable de la vida en Kabul. Así que quería darle a algunas de estas viejas máquinas de guerra una nueva cara.

Utiliza colores tradicionales para darle brillo a un paisaje normalmente monótono. También usa patrones persas tradicionales al igual que diseños de frutas y flores. Este proyecto no tiene fines políticos ni no-políticos, dice Neda. Incluso ha conseguido el apoyo del ejercito afgano.

Y es que la joven artista, que abrió sus ojos al mundo hace tas solo 28 años, ha querido romper la hegemonía cromática y emocional de ese desierto que ha sido testigo del dolor. Neda quedó marcada durante sus viajes a Afganistán por la impresionante cantidad de vehículos militares abandonados que yacían inmóviles, como momias de la guerra, desde hace más de 30 años.
En su mayoría tanques soviéticos y otros vehículos ubicados a pocos metros de pueblos o parques infantiles que incitaron a la artista a sacar sus pinceles para embellecer el árido y herido desierto afgano.





La artista iraní Neda Tayebi transforma vehículos militares en obras de arte: