La mente y el poder de estar presente

La mente y el poder de estar presente

Muchas veces puede surgir la cuestión: por qué tenemos esa absurda tendencia a anclarnos en el pasado o preocuparnos por el futuro cuando lo que de verdad podemos vivir es el presente.

Aunque parezca extraño, son muchas las personas a las que les cuesta ser conscientes de sus presentes, del momento justo en el que se toma aire, se está disfrutando de un paseo, se está teniendo una conversación amena o preparando una cena relajadamente. Parece que la cabeza siempre va por delante y nos impide simplemente estar en un momento concreto.

Imagen de Isabel Breuer.

La psicóloga Marianne Buehringer Bugeda asegura que regresar a nuestro presente puede ayudarnos a relacionarnos de otra manera con nuestra mente.

Vivir en el pasado o en el futuro se ha vuelto una forma de habitar. Es el modo automático de una mente que no ha aprendido a descansar en el presente.

En una investigación de la Universidad de Harvard, se confirmó que las personas pasan casi el 47 % de sus horas despiertas pensando en algo diferente de lo que están haciendo. Y lo más significativo del estudio no fue ese número, sino lo que descubrieron después: cuando la mente divaga, tendemos a ser menos felices, independientemente de hacia dónde divague.

Imagen de Pom.

No importa si estás recordando algo bonito o anticipando algo emocionante. El simple hecho de no estar donde estás puede generar un estado de malestar silencioso que se acumula con el tiempo.

Cuando la mente viaja constantemente al pasado, suele ir cargada de culpa, de «debí haber hecho las cosas diferentes», ansiedad o dolor. Cuando viaja al futuro, suele ir llena de miedo, de anticipación catastrófica, de escenarios que casi nunca ocurren, pero que generan la misma respuesta de estrés que si ya estuvieran pasando.

Y, mientras tanto, el presente, que es el único lugar donde realmente ocurre la vida, pasa sin ser habitado.

Ante esta pérdida de perspectiva temporal, podemos hacernos una pregunta: ¿Qué pasaría si solo tuviéramos el hoy?

Imagina por un momento que tu memoria se borra. Que desaparece todo lo que te han dicho que eres, todo lo que salió mal, todas las expectativas que llevas cargando. Solo queda este momento. ¿Crees que vivirías diferente? ¿Qué cambiaría en ti?

Esta pregunta puede ayudarte a descubrir quién eres hoy, sin la carga del pasado o la anticipación del futuro, solo tu ser auténtico, sin máscara.

Imagen de Cecilie Kristine.

Estar presente no es una técnica. Es un regreso

Las técnicas de meditación y mindfulness te pueden ayudar a estar presente, a tener un regreso a lo que ya está aquí: tu respiración, el lugar y el peso de tu cuerpo, el sonido de lo que te rodea, la sensación de este momento exacto.

No se trata de vaciar la mente ni de dejar de pensar. Se trata de aprender a notar cuándo la mente se ha ido y de tener la capacidad de volver.

Una y otra vez. Porque la presencia se practica un momento a la vez, un respiro a la vez, una decisión a la vez de volver al aquí y ahora. Como quien riega un árbol sin forzar su florecer. El camino no está en esperar que florezca rápido. El camino está en seguirlo regando.

Imagen de autor/a desconocido/a.

¿Por qué importa esto en terapia?

Cuando una persona llega a terapia cargando el peso de su historia o la angustia de su futuro, una parte fundamental del trabajo es ayudarla a regresar al presente. No para ignorar lo que pasó ni para dejar de planear, sino para que pueda encontrarse a sí misma aquí, donde realmente ocurre el cambio.

Porque el pasado no se puede modificar desde el pasado. Y el futuro no se construye desde el miedo. Ambos se transforman desde el presente, desde este momento, desde aquí y ahora.

Porque, al final, este momento es el único lugar donde realmente podemos encontrarnos con nosotros mismos.

Gracias a Psicología y Mente.

Suscríbete a nuestra newsletter

Únete a nuestra comunidad. Así podremos invitarte a los eventos que organizamos y estarás al tanto de convocatorias y concursos.