Los cinco daños emocionales que más perjudican al amor de pareja

Los cinco daños emocionales que más perjudican al amor de pareja

El otro día recordé esa distopía que Yorgos Lánthimos llevó a cabo en su magnífica película Langosta y llegué a la conclusión de que quizás no era una idea tan descabellada la que planteaba.

En la cinta, el realizador griego nos presentaba a una sociedad en la que cualquier persona era obligada a vivir en pareja. En caso contrario, el Gobierno la condenaba a morir, la convertía en un animal o debía sobrevivir en esos márgenes representados por comunas de solteros y solteras rebeldes que habitaban en bosques.

Durante siglos, pero de una manera mucho más sutil, la sociedad capitalista y todo su sistema de «valores» ha evolucionado vendiéndonos la idea de que la vida no tiene sentido si no es compartida. Y no es que no tenga sentido, es que económicamente la vida solo o sola no es factible, pero eso es arena de otro costal.

Los amantes, de Magritte.

Han hecho que nos grabemos a fuego que somos la media naranja de alguien, no que somos naranjas enteras. Es así, como de una manera casi inconsciente, hemos interiorizado como uno de nuestros primordiales objetivos vitales el hecho de vivir en pareja evitando la soledad a toda costa. De alguna manera, todas las personas necesitan sentirse amadas en algún momento. Aunque el amor en pareja no siempre sea fácil.

Adelaida Duma, psicóloga general sanitaria, sexóloga clínica y terapeuta de pareja, nos habla de los cinco daños emocionales más frecuentes que perjudican este tipo de amor y nos da las claves para tener una relación sexo-afectiva sana, pero siempre remarcando que cada caso es diferente y no debemos generalizar la vivencia de un problema de la misma forma entre personas diferentes.

El tejido emocional de una relación de pareja es complejo y delicado. En su esencia, las relaciones se construyen sobre la base de las emociones compartidas, la comprensión mutua y el apoyo. Este tejido puede dañarse, y cuando las heridas emocionales persisten, la relación puede verse amenazada. La salud emocional de una pareja es un factor crucial para su bienestar general, y entender los daños emocionales es esencial para abordarlos de manera efectiva y preservar la conexión íntima entre compañeros.

Baile regional, de Renoir.

Aún así, sí podemos identificar algunos daños emocionales que, por lo general, tienen mayor impacto emocional en la relación. Lo más importante una vez identificamos la existencia de un daño emocional de este tipo en nuestra relación, es iniciar lo antes posible una comunicación efectiva para llegar a una resolución satisfactoria para ambas partes.

Una vez comprendida la relevancia del daño emocional mantenido durante el tiempo en las relaciones de pareja y las consecuencias negativas que este puede traer a largo plazo, se pueden exponer cinco ejemplos concretos de algunos de los daños emocionales que más lastran las relaciones. Son los siguientes:

1. Falta de comunicación

Una de las llaves maestras para el éxito en cualquier relación es la comunicación efectiva. Cuando esta falla, las grietas comienzan a aparecer en los cimientos de la conexión emocional. La falta de diálogo abierto y honesto puede dar lugar a malentendidos, resentimientos y a la sensación de ser incomprendido o incomprendida.

Las parejas a menudo experimentan dificultades para expresar sus necesidades y emociones, lo que crea un vacío de comprensión mutua. Abordar esta falta de comunicación requiere disposición para escuchar activamente y expresar pensamientos y sentimientos de manera clara y respetuosa.

Cuando hay algo que no resulta claro, preguntar en lugar de suponer. A menudo las suposiciones provienen de las propias creencias y no reflejan la realidad o verdad de la otra persona. A la hora de expresar el propio malestar debido a una conducta hiriente concreta por parte de la pareja, es recomendable hacerlo de una manera asertiva, evitando el estilo comunicativo agresivo, pasivo o pasivo-agresivo.

2. Falta de confianza

La confianza es un pilar fundamental en cualquier relación de pareja. Cuando se erosiona, el lazo que une a dos personas se resiente. La falta de confianza puede manifestarse de diversas maneras, desde secretos ocultos hasta la infidelidad.

Cada quiebro en la confianza deja cicatrices emocionales, haciendo que la conexión se vuelva frágil. Reconstruir la confianza lleva tiempo y esfuerzo mutuo. Requiere honestidad, transparencia y la disposición de trabajar juntos para superar las heridas emocionales. La confianza restaurada es una base sólida para reconstruir y fortalecer la relación.

Cumpleaños, de Marc Chagall.

3. Falta de empatía

La empatía es el pegamento emocional que une a las parejas, pero su ausencia puede resultar en una desconexión significativa. Cuando uno de los miembros no logra comprender o validar las emociones del otro, se abre la puerta a la soledad emocional.

La falta de empatía puede expresarse a través de la invalidación de sentimientos, dejando al compañero/a sintiéndose incomprendido/a y menospreciado/a. Cultivar la empatía implica esfuerzo consciente para comprender las perspectivas y sentimientos del otro/a, creando así un ambiente donde ambas partes se sientan comprendidas y apoyadas emocionalmente.

4. Conflictos no resueltos

Los desacuerdos son inherentes a cualquier relación, pero cuando los conflictos persisten sin resolverse, se convierten en un veneno emocional. Las disputas sin cierre dejan cicatrices que afectan la dinámica de la relación. 

La acumulación de resentimientos puede dar lugar a un ambiente tóxico y a la sensación de estar atrapado/a en un ciclo interminable de discordia. Resolver conflictos implica la disposición de ambas partes para escuchar, comprender y comprometerse. Abordar los problemas de manera constructiva fortalece la conexión y permite que la relación evolucione hacia un terreno más saludable y equilibrado.

Adán y Eva, de Hans Baldung Grien.

5. Falta de apoyo emocional

La ausencia de un sólido respaldo emocional puede minar la fortaleza de una relación. Cuando uno de los miembros no se siente respaldado en momentos difíciles, la conexión emocional se resiente. La falta de apoyo puede manifestarse de diversas maneras, desde la indiferencia hasta la ausencia en momentos cruciales.

La pareja se convierte en un refugio emocional, y la carencia de apoyo crea un vacío que puede resultar en soledad emocional. Cultivar un ambiente de apoyo implica estar presente emocionalmente, brindar consuelo y mostrar comprensión en los desafíos que la vida presenta, fortaleciendo así la conexión y la seguridad emocional.

«Y para estar total, completa y absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor».

Mario Benedetti

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