Con la ayuda de una artista de Tasmania, las muñecas Bratz de segunda mano se transforman su actitud de modelos de la alta costura a mostrar la belleza de la simplicidad. La artista anónima rescata muñecas desechadas de tiendas de segunda mano, repinta sus caras, cambia su peinado y las viste con trajes tejidos por su madre. "Mis hermanas y yo crecimos jugando con muñecas de segunda mano y juguetes hechos en casa, en el hermoso entorno natural de Tasmania", dice en su blog. "Me encanta la satisfacción de la reparación y la reutilización de artículos desechados para darles una nueva oportunidad de vivir".
Pero este proyecto no sólo trata de la reutilización de artículos desechados. Los cambios de imagen de las muñecas también ofrecen interesantes reflexiones sobre la belleza natural y la infancia saludable. A medida que el exagerado maquillaje y el sofisticado peinado de las muñecas son eliminados, se revelan sus expresiones sinceras y auténticas personalidades. Después de volverlas a vestir con modestas, faldas y suéteres hechos a mano, las muñecas son fotografíadas al aire libre para mostrar sus nuevos looks simplificados. "Aquí están las Tree Change Dolls (exmuñecas Bratz) jugando en el exterior, de la forma en que los niños deberín jugar, después de sus radicales desmaquillados", dice la artista en su blog.