Ventajas, tipos y significados de las fantasías sexuales

Independientemente de nuestra orientación sexual, de nuestra identidad de género, de nuestra edad, de factores sociales y de ideologías, todas las personas tenemos la libertad y la necesidad de fantasear.

Fantasear es sencillo. A grandes rasgos, sólo hay que dejar correr la imaginación; imaginando otras realidades, podemos vivir experiencias de todo tipo.

En el plano sexual, de una forma privada y personal, podemos ser capaces de dejarnos llevar por nuestros pensamientos eróticos y entrelazar mente, cuerpo y emociones para vivir experiencias tremendamente placenteras e, incluso, llegar a hacerlas realidad, siempre con la complicidad y el consentimiento de esa(s) persona(s) que decida(n) acompañarnos en nuestro viaje.

Gracias a Psicología y mente.

Fotograma de Soñadores.
Fotograma de la película Soñadores.

¿Cuándo empezamos a fantasear?

Por norma general, comenzamos a fantasear en la infancia, con ideas más románticas o sensuales, evolucionando con el paso del tiempo a ideas más sexuales.

El desarrollo de las fantasías parece estar muy relacionado con el desarrollo sexual y, a su vez, con las experiencias que se van viviendo, la cultura y las informaciones que se van recabando con respecto a la sexualidad a lo largo de la vida.

Es importante ir llenando el cajón de nuestras fantasías con todo lo que nos estimule. Hay que buscar fuentes de inspiración que coloquen los sentidos de la persona justo en la casilla de salida del camino de lo erótico, siempre dispuestos a buscar el placer.

Fotograma de Instinto básico
Fotograma de la película Instinto básico.

Tipos de fantasías sexuales

Esta pregunta es complicada si se parte de que en la mente todo vale: estrictamente hablando, fantasías las hay de todo tipo. La temática es tan variada como lo diferente que sean los gustos de cada persona. Sin embargo, sí que hay una clasificación que resulta interesante mencionar, ya que puede aportar un conocimiento más profundo sobre la propia sexualidad.

Tal y como explica la terapeuta sexual Wendy Maltz, las fantasías sexuales se pueden clasificar en fantasías noveladas y fantasías no noveladas.

Las fantasías noveladas se desarrollan como una verdadera historia, con personajes y relaciones entre ellos en los que los roles llevados a cabo por cada integrante pueden variar.

Por otro lado, están las fantasías no noveladas. Estas fantasías están totalmente unidas a las capacidades sensoriales que tenemos los humanos. No son historias como las anteriores, sino que son estímulos visuales, auditivos, táctiles... los que nos provocan placer al imaginarlos en la mente.

¿Cómo son tus fantasías? ¿Te montas verdaderas películas en tu cabeza o son tus sentidos los que te llevan a paraísos de placer?

En cualquier caso, sean del tipo que sean las fantasías, lo más importante es darse permiso a fantasear, libre de culpas, censuras, vergüenzas o miedos.

Fotograma de The Full Monty.
Fotograma de la película The Full Monty.

¿Qué significados pueden adquirir las fantasías sexuales?

El significado de las fantasías tiene una importancia relativa, si partimos de la idea de que no hay fantasía sexual mala siempre que funcione. Si la fantasía es capaz de activarte, de sugerirte, de hacerte sentir placer, esa fantasía funciona.

Sin embargo, en determinadas ocasiones las fantasías pueden ser motivo de preocupación o pueden dificultar la intimidad de la persona, en cuyo caso se vuelven fantasías perturbadoras o intrusivas, o como también las llama Maltz, fantasías trampa

Este tipo de fantasías pueden ocurrir cuando la propia fantasía se encuentra en contradicción con la realidad de la persona o cuando la fantasía hace perder el sentido de control de la persona que la está viviendo o también pueden ser aquellas que mantienen o refuerzan conductas negativas o incluso peligrosas.

En estos casos, es bueno y tranquiliza saber que las fantasías se pueden modelar a gusto del consumidor. Por tanto, se puede desechar esa fantasía y buscar otra. 

Fotograma de Euphoria.
Fotograma de Euphoria.

¿Qué ventajas tienen las fantasías sexuales?

1. La mente es el motor más importante de activación sexual. Usar el potencial que nos brinda la capacidad de fantasear puede ayudar a enriquecer y disfrutar más de la vida sexual, ya que actúa directamente en el incremento del deseo . Fantaseando se pueden vivir experiencias que puede que en la vida real imposibles o que no se quieran vivir, pero que experimentadas en la mente, reporten un enorme placer.

2. Son una fuente de mejora de autoestima y del atractivo personal.

3. Ayudan a ensayar posibles prácticas futuras, conservan recuerdos pasados agradables o son un apoyo para superar algunas limitaciones del presente.

4. Las fantasías son creaciones personales y, como tales, pueden modificarse como se quiera, adaptándolas a los gustos y a unas sanas necesidades personales.

5. Es una técnica sencilla, divertida y creativa que está al alcance de cualquier persona.

6. Cuanto más se practica fantaseando, más sencillo es desencadenar el bienestar, el placer e, incluso, la respuesta sexual.

Son demasiadas las cosas buenas aportadas por esta práctica como para no plantearse el fantasear.

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