Decía Federico García Lorca que por el agua de Granada sólo reman los suspiros.
Cien años después, las aguas del Darro y del Genil siguen trayendo música, memorias y misterios. Y hoy, también, un regalo.

Se cumplen cien años desde que Lorca escribió estas palabras en La Baladilla de los tres ríos.
Cien años también desde que empezaron a brotar, como versos líquidos, las primeras Cervezas Alhambra: el lúpulo que nace del corazón de esta ciudad y se funde con su arte, su tierra y su tiempo; con calma, sin prisa.
Porque Granada es una ciudad mágica tejida por recuerdos y también por casualidades.
Cervezas Alhambra, símbolo de esta manera de sentir, ha querido hacer un regalo a su ciudad en forma de palo flamenco. Hoy, esa manera de vivir se transforma en compás. Nace, Sosegá.

Sosegá, es un nuevo palo creado por figuras de todas las generaciones del flamenco bajo la dirección musical del compositor, productor y guitarrista Javier Limón.
Una creación musical inspirada en Granada y su manera de vivir: sin prisa. Nuestro regalo a la cultura y a una ciudad que fluye a otro tempo.
Sosegá es el primer palo flamenco sin remate. El primero que desafía el tiempo con un compás de 4/4 dividido en 3/3/2, como si el reloj se detuviera a escucharle.

Deberíamos buscar la eternidad en el flamenco.
El primero que afina más grave para sonar más hondo. Un palo nuevo, pero que parece tener siglos. Porque está hecho de agua, piedra, yedra, luna, de soleás, de quejíos, de fandangos y de Albaicín. Palabras que saben a Granada.
Bajo la dirección de Javier Limón y con la participación de grandes nombres del flamenco como Carmen Linares, Kiki Morente, José Maya o Sandra Carrasco, Sosegá es más que una pieza musical: es una carta de amor a pecho abierto a Granada y a todo lo que nace de ella.

Así nos lo confirma a través de estas preguntas, la cantaora onubense Sandra Carrasco, quien ha puesta su voz y alma en el proyecto:
¿Sandra, cómo vives el sosiego como artista en un mundo que va tan rápido?
Justamente mi trabajo me ha permitido habitar en el sosiego en los momentos de parada e incluso hallarlo, ya, en este momento de mi vida, encima del escenario. Huyo del ritmo que lleva el mundo, no me interesa en absoluto la prisa en ningún caso y menos en el arte.
¿Qué tiene Granada que te inspira como cantaora?
Granada es una tierra cargada de historia, sus antecedentes me inspiran, los siento en las casas, las calles, el aire y sus vistas, también me inspira su gente y el aire que se respira. Estoy enamorada de Granada.
¿Qué significó para ti formar parte de la creación de un nuevo palo flamenco?
He sido siempre reacia a la creación de un palo nuevo ya que hay tanto por hacer todavía sin embargo, no he tenido ningún miedo y prejuicio, por el contrario, he aprendido mucho y me siento privilegiada de haber formado parte de algo tan importante.

¿Crees que el flamenco necesita espacios de pausa para seguir creciendo?
Creo que el mundo necesita pausa para ser consciente de lo importante en la vida. Estamos sometidos a un excesivo uso de las tecnologías que siempre le resta pausa y calma a nuestro día a día.
¿Qué te llevas, más allá de lo musical, de este proceso tan pausado y consciente?
Me llevo amigos, que es lo más importante para mí, la relación humana y lo aprendido de manera individual que ha sido mucho. Me quedo con las vivencias y esas lágrimas derramadas escuchando a mis compañeros cantar y tocar la guitarra.
Porque si la Bulería es la alegría del alma, el Fandango es el abrazo de la tierra, y la Soleá es ese llanto que tanto duele; la Sosegá es el presente y el futuro, es las raíces y son las ramas, es lo que nace de todo lo anterior y cuyo techo es la eternidad.

El resultado de este proyecto se ha materializado en una pieza audiovisual rodada íntegramente en Granada, bajo la dirección de la boutique creativa Little Spain.
Un contenido que narra el viaje y el proceso creativo de este nuevo estilo flamenco, donde cada rincón, cada calle y cada fuente de la ciudad se convierte en una referencia viva de sus diferentes épocas, su cultura y su ritmo único.
Las melodías y ritmos, acompañan este relato, convirtiéndolo en una verdadera obra que documenta el nacimiento de algo único y extraordinario y sobre todo, nuestras ganas de volver a Granada.
¿Qué pensaría Lorca de “Sosegá”?
Quizá sonreiría con esa tristeza suya tan luminosa. Quizá diría que este palo nuevo no se escucha: se respira. Que no suena: late.
Y que, como todo lo que nace en Granada, lleva duende hasta en el silencio.
Diría que es un canto hondo al tiempo sin prisa, ese que habita en las piedras de la Alhambra, en las cuevas del Sacromonte, en los labios de una cantaora que no corre, pero lo dice todo.

Diría, con voz de poeta, que Sosegá es una flor que ha aprendido a abrirse despacio como el arte y la vida que brota a cada paso en la ciudad de la Alhambra.
Como una cerveza compartida al atardecer, cuando Granada se vuelve música, aunque nadie cante.