Disculpad por haceros pasar (otra vez) este trago estético: hemos vuelto a tropezar con una colección de portadas de discos que van desde lo absurdamente creativas hasta lo creativamente absurdas. Algunas son tan desconcertantes, tan chillonas, tan... kitsch, que nos hemos sentido moralmente obligados a compartirlas con vosotros. Por solidaridad visual.
No tenemos ni idea de cómo suenan estas bandas, pero si nos guiamos por el diseño de las portadas… digamos que el oído se nos prepara para lo peor, mientras el ojo aún no se recupera del impacto.
h/t: intmag
