Un tórrido abecedario del siglo XIX para descifrar el lenguaje del sexo [NSFW]
Aunque en el mundo hay muchas lenguas que dan lugar a diferentes lenguajes, hay uno que hablamos todos y todas: el lenguaje del sexo.
Aunque en el mundo hay muchas lenguas que dan lugar a diferentes lenguajes, hay uno que hablamos todos y todas: el lenguaje del sexo.
Hay una frase que usamos mucho para referirnos a que tenemos sentimientos y deseos: "No soy de piedra". Lo injusto es que para justificar nuestra humanidad, subestimamos el poder sugerente que, en muchas ocasiones, puede expresar una piedra. Igual nos falta perspectiva artística.
No hay nada más poderoso que la imaginación, nada que estimule más nuestros sentidos y deseos que aquellas formas, sentimientos o palabras que se hacen realidad en algún rincón de nuestras mentes o almas.
El icónico ilustrador Tom of Finland hizo que sus viñetas y dibujos homoeróticos pasaran de estar condenados al mercado 'underground' en los años 50, a convertirse en un icono del s. XX en la década de los 70.
A todo color y con una sensualidad que oscila entre la diversión y la excitación, el norteamericano se atrevió a retratar desnudos explícitos de mujeres.
A veces, son necesarias una cuantas líneas que se abrazan en el vacío para dar rienda a nuestra sensualidad. La imaginación es un órgano poderoso capaz de llevarnos de viaje a lugares remotos y a sentir intensamente sin llegar a tocar, sin llegar a estar.
En las películas de los maestros Buñuel o David Lynch, se difuminan los límites entre lo sensual y lo erótico, entre lo surreal y lo enigmático, algo que también ocurre en las fotografías de Noritoshi Hirakawa.
Saúl G. Corona es un artista plástico y autodidacta de Barcelona y con base terrestre en Málaga. Corona no pinta cuerpos, pinta almas de voz desgarrada.
Navegar entre sueños y rescatar la rareza, reflotar deseos sumergidos y dibujarlos para hacer eterno su disfrute, es lo que hace la coreana Miki Kim cada vez que da rienda a su bestia creativa.
Los moteles de carretera y sus habitaciones siempre son testigos de los deseos, las provocaciones y las fantasías más carnales. A veces, también son testigos de sesiones fotográficas cargadas de erotismo aptas para todos y todas los que llevamos un o una 'voyeur' dentro.