Fotografías de un singular iceberg que se ha dado la vuelta en la Antártida
La naturaleza está tan llena de criaturas, ecosistemas y fenómenos que son como una infinita caja de sorpresas llena de curiosidades y rarezas que no dejan de sorprendernos.
La naturaleza está tan llena de criaturas, ecosistemas y fenómenos que son como una infinita caja de sorpresas llena de curiosidades y rarezas que no dejan de sorprendernos.
Lo dicen los expertos en la naturaleza: los animales recrean y emulan muchos de los comportamientos de los humanos, desarrollan muchos de sus instintos y hasta de sus gustos.
Aunque el Planeta y la sociedad en muchas ocasiones se tornen espeluznantes, preferimos ver el vaso medio lleno y ser conscientes de la inconmesurable belleza que encierran todas las partes del mundo.
En un mundo habitado por una sociedad que sabe que el tiempo se ha convertido en el bien más valorado y codiciado, todos y todas soñamos con poner en pausa nuestros alienados ritmos durante algún periodo de tiempo.
La naturaleza, que de por sí ya encierra una belleza asombrosa, puede hacer que varios de sus fenómenos se alineen para crear efectos ópticos que engañan al ojo humano y a la lente de una cámara.
Que el planeta está lleno de belleza y que en él se producen fenómenos que no hacen otra cosa que ensalzarla, es algo que sabemos pero no es algo de lo que podamos disfrutar todos los mortales.
El amor está en el aire. Flota en los rincones de las grandes ciudades y en las calles de los pequeños pueblos. Late en los corazones de los adolescentes y vibra en las almas de los más viejos. Es el motor principal del reino animal.
Escuchar es un talento que no está al alcance de todos y todas y no es porque no sea fácil de desarrollar de una manera totalmente intuitiva y natural, es porque es una virtud que no se practica.
La fuerza del mar Báltico es el escenario cotidiano del fotógrafo Michał Olech. Con su cámara captura los diferentes estados de ánimo del mar, sean estos pacíficos o vehementes.
Hay algo que tenemos totalmente claro, la naturaleza y sus entornos lucen plenamente bellos cuando son intervenidos por la propia naturaleza y sus fenómenos.