La neurociencia asegura que leer sin distracciones es un acto revolucionario
Elegir un lugar cómodo de la casa y abrir un libro para sumergirse en su historia es un acto político.
Elegir un lugar cómodo de la casa y abrir un libro para sumergirse en su historia es un acto político.
«La lectura debe ser una de las formas de la felicidad [...] Es el único modo de leer».
En la Biblioteca Municipal de Soto del Real (Madrid) se realizó la primera fiesta de la lectura en octubre de 2024 por el Día de la Biblioteca, siendo una de las primeras que se realizaron en España.
Para el genio y filósofo alemán un buen lector comprende que es mucho más importante saber qué no leer que saber qué leer. Considera que los malos libros son un veneno intelectual que destruye las mentes.
Siempre es un placer dejarnos acompañar por un buen libro en las cálidas horas de playa o piscina, en los paseos matutinos, en los respiros vespertinos.
Leer no solo hace que nuestro tiempo libre merezca la pena, que nuestra imaginación vuele, que nuestros conocimientos aumenten o que la vida sea mejor en general; además, produce efectos beneficiosos para nuestra salud mental y hasta nos puede hacer mejores personas.
Compartimos una de sus conversaciones con estudiantes de una escuela mexicana de Veracruz, en la que dialogan sobre la importancia de la lectura.
La paradoja es que en una sociedad hiperconectada de manera virtual por las leyes del algortimo, la desconexión a la realidad es tal que la mayoría de lxs adolescentes creen que leer les aísla y las redes sociales les mantiene conectadoxs, según un estudio.
La lectura es un faro que nos lleva por senderos inexplorados, nos hace reflexionar, nos divierte, nos emociona, nos entretiene, nos enseña… La lectura es un punto de unión con nuestros antepasados y una enriquecedora manera de alimentar el alma.
Erróneamente solemos decir que a las personas nos encanta hablar, pero más bien lo que ocurre es que nos encanta que nos escuchen.