Leer novelas estimula la empatía y aumenta nuestra inteligencia emocional
La lectura de novelas nos permite 'simular' la vida real, prepararnos para mantener relaciones complejas con otras personas y cooperar.
La lectura de novelas nos permite 'simular' la vida real, prepararnos para mantener relaciones complejas con otras personas y cooperar.
Más allá de hombre o mujer, el masculino y el femenino (o sus matices) nos rondan según la personalidad propia.
Cuando uno coge un libro y lo ojea, espera encontrar hojas, en esas hojas palabras y en esas palabras una historia que le dé la oportunidad de vivir y sentir algo que no ha vivido ni ha sentido nunca.
Los libros siempre son un buen compañero de viaje y cuando se hace la maleta para ir cualquier destino, el libro es tan fundamental como un buen protector solar.
La dendrofilia es sentir excitación con y por las plantas, las flores o los vegetales.
No fue Gutenberg quien inventó realmente la imprenta. Los "tipos móviles" se empleaban ya antes en China y Corea.
En innumerables ocasiones, el vanguardismo en el mundo de la arquitectura y del diseño de interiores proporciona a los espacios volúmenes, formas e iluminaciones que parecen sacadas de una distopía marciana o futurista.
Es totalmente innegable que Harry Potter es el mago más popular de la literatura y del mundo del cine, como innegable es la labor que ha hecho por fomentar la lectura entre niños y no tan niños; por eso, forma parte del imaginario popular de muchas generaciones.
Cuando uno se sumerge en una novela, focaliza todos sus sentidos en dejarse atrapar por una historia que le agarre el corazón o le sacuda la razón con fuerza desde la primera página hasta la última.
Hay dos hábitos que son realmente medicina para el espíritu y el cuerpo; uno es montar en bicicleta sintiendo el aire en la cara y el otro es leer un libro y sentir las palabras en el alma.