La ilustradora Jo Brown documenta sus descubrimientos durante sus aventuras en la naturaleza
Sentimos especial debilidad por los métodos pictóricos que biólogos y científicos usaban para documentar los descubrimientos.
Sentimos especial debilidad por los métodos pictóricos que biólogos y científicos usaban para documentar los descubrimientos.
Es cierto que la naturaleza repite patrones humanos constantemente, y tanto es así que es posible ver formas en las nubes, las montañas o las piedras que podríamos reconocer como nuestras.
Perdemos la cuenta, por razones obvias, de la cantidad de objetos, seres y sucesos que son invisibles al limitado ojo humano.
En naturaleza están las respuestas. Una nueva investigación de la Escuela de Medicina de Brighton y Sussex (BSMS, por sus siglas en inglés), del Reino Unido, explica por primera vez por qué.
Los malditos prejuicios y los argumentos infundados que se vierten sobre ciertas especies animales, hacen que muchas de ellas sufran tal estigmatización que incluso sus nombres tomen connotaciones despectivas.
Muchas veces no percibimos el paso del tiempo hasta que no lo contemplamos en fotografías que revelan el antes y el después de algo.
Es un acto de devastadora belleza que la naturaleza irrumpa con su ira en un entorno que sentimos como nuestro pero que en realidad es suyo.
Ni conciertos de grandes estrellas del rock, ni musicales de renombre, ni un reñido campeonato deportivo… No hay mayor espectáculo que el que ofrecen algunos animales en lugares inesperados del mundo.
Igual la comparación es bastante friki, pero imaginad por un momento que en el "Jurassic Park" del multimillonario John Hammond sustituimos los depredadores prehistóricos por esculturas colosales de arte contemporáneo.
Llevamos años preguntándonos sobre la vida en otros planetas, si la hay y cómo sera; desde luego, si hay vida en la galaxia, irremediablemente debe haber fauna y flora y puede que sea algo parecido a esto.