Un fotógrafo inmortaliza con su cámara las librerías con más encanto de Nueva York
Dice Neil Gaiman que una ciudad no es una ciudad si no tenía, al menos, una librería. Nosotros pensamos igual.
Dice Neil Gaiman que una ciudad no es una ciudad si no tenía, al menos, una librería. Nosotros pensamos igual.
Atención amantes del arte moderno, ésto os va a encantar. La generosa iniciativa que ha llevado a cabo el Museo Guggenheim de Nueva York poniendo a disposición de los usuarios más de 200 libros de Arte Moderno en línea para consultarlos e incluso descargarlos en formato PDF o ePub de forma gratuita, propone soluciones a dos aspectos que consideramos importantes.
Si los filtros o la Polaroid cambiaron la visión de la industria fotográfica, Kodachrome fue supuso una enorme revolución dentro del mundo fotográfico en su momento.
Nos fascina Nueva York. Esa ciudad mágica, inmensa, vital y repleta de historias grabadas en sus calles. ¿Os imagináis cómo era hace más de 100 años?
“Y cuando el sol está abajo y los rayos en lo alto, puedo verlo ahora, puedo sentir que muero”, decía Bowie sin imaginar que nunca llegaría a morir del todo.
Dos años antes de la muerte de Vivian Maier fueron comprados treinta mil de sus negativos en una subasta.
Cuando el mundo parece alinearse por un segundo, el fotógrafo Jonathan Higbee está ahí para demostrarlo a través de sus estupendas y sorprendentes fotografías de coincidencias.
Tamindzic ha captado la intensa relación entre los neoyorquinos y su ciudad, a menudo chocante, divertida e íntima.
Un taxista puede ser lo más parecido a un cronista de su tiempo y de su lugar. Recorrer las calles es recorrer la historia, la vida que no se ve desde cualquier lugar y más si es de la fascinane Nueva York, la ciudad que nunca duerme.
La ilustradora neoyorquina Clara Tice fue apodada como "La Reina del Greenwich Village" por sus dibujos de desnudos femeninos, que escandalizaron a toda una generación de principios del S.XX.