¿Destruye Internet nuestra capacidad para leer con profundidad?
El precio de leer más cosas en menos tiempo es una atención de menor calidad y la dificultad para profundizar y digerir los textos que leemos.
El precio de leer más cosas en menos tiempo es una atención de menor calidad y la dificultad para profundizar y digerir los textos que leemos.
Es consabido que caminar es la solución a la mayoría de los problemas de la vida.
Uno de los más humanos, el acto de caminar ha sido parte de los procesos creativos e intelectuales de un sinfín de escritores y filósofos.
El filósofo romano oriundo de la actual Córdoba habló del poder del miedo sobre nosotros, cómo éste es casi siempre un producto de nuestra mente, y propuso un antídoto sencillamente poderoso para combatirlo.
Este texto, que provienen de El crepúsculo de los ídolos de Nietzsche, nos invitan a hacer una pausa antes de reaccionar por mero instinto.
¿Qué efecto tienen sobre nuestra mente todos esos textos de los que vivimos rodeados?
La plegaria -o la oración o el rezo-, nos dice Jung, nos hace entrar en relación y tensión dinámica con el inconsciente.
El pintor catalán comparó el crecimiento de una planta, la creación de un jardín, con el trabajo artístico y su necesidad de tiempo y paciencia.
Aldous Huxley comprendió que para que la máquina de la producción masiva pudiera seguir rodando, se debía proveer a los individuos de constantes gratificaciones (la ilusión de la felicidad). El problema es que la felicidad hedonista significa un pacto fáustico en el que se sacrifica la belleza y la verdad.
En los tiempos de la modernidad líquida, donde todo es para ayer y donde hay que llegar a ser algo contínuamente, no hay espacio para lo más importante, que es simplemente, ser.