Tejiendo la calle: arte colectivo en Valverde de la Vera
Desde 2012, el proyecto Tejiendo la Calle convierte el espacio urbano del municipio en una gran instalación textil colectiva.
Desde 2012, el proyecto Tejiendo la Calle convierte el espacio urbano del municipio en una gran instalación textil colectiva.
En Kinshasa, la bulliciosa capital de la República Democrática del Congo, un poderoso movimiento transforma los desechos en arte y protesta.
La belleza puede encontrarse en cualquier lugar, incluso en los desechos, a los que podemos dar una segunda oportunidad y convertirlos en verdaderas piezas de arte.
La capital congoleña es el vertedero de algunas potencias mundiales. Los pequeños utilizan su imagen y los restos de basura para crear disfraces llenos de vida y color.
El artista estadounidense Willie Cole, oriundo de Nueva Jersey, se define a sí mismo como un ingeniero de la percepción. Con su particular y precisa mirada es capaz de transformar materiales desechados en esculturas figurativas y abstractas.
Como en esa escena de 'Big Fish' en la que el personaje de Ewan McGregor paraliza el tiempo haciendo que todo lo que le rodea permanezca ingrávido, estos coloridos móviles inundan de magia y fantasía los espacios de aire a los que dan forma.
Hay belleza y potencial en absolutamente todo lo que podamos ver, tocar o sentir y, aunque cada ente es único e irrepetible, todo es susceptible de de ser reinventado y reinterpretado.
Todo en la vida forma parte de un círculo que se retroalimenta y en el que un final puede suponer un principio, sobre todo gracias a las maravillas que aunan tecnología, sostenibilidad y diseño de interiores.
La inspiración puede encontrarse en los objetos más insospechados, como por ejemplo, en los retales de unos vaqueros rotos.
El plástico está en todas partes en nuestras vidas, desde las teclas del teclado hasta la botella de zumo de la nevera, que seguirán existiendo mucho después de que nos hayamos ido.