«Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos»: así entendió la vida Séneca
Séneca desentrañó el misterio de una vida con una conclusión: debemos decir lo que sentimos y sentir lo que decimos.
Séneca desentrañó el misterio de una vida con una conclusión: debemos decir lo que sentimos y sentir lo que decimos.
El estoicismo es una filosofía que surgió hace más de dos mil años, pero a pesar de su antigüedad, hoy en día son cada vez más las personas que encuentran en ella la guía para vivir mejor y enfrentar las dificultades de mejor manera.
Epicteto enseñó que la filosofía es una forma de vida y no solo una disciplina teórica. Para Epicteto, todos los eventos externos están fuera de nuestro control.
En su 'Consolación a Marcia', Séneca nos invita a darnos cuenta de que vivimos en medio de una fuga perpetua, en donde todo está desapareciendo a cada instante.
Los egos frágiles y la vanidad desmedida bien podrían remediarse con un regreso consciente a los principios estoicos, aquí tenemos un breve recuento de ellos.
El filósofo romano oriundo de la actual Córdoba habló del poder del miedo sobre nosotros, cómo éste es casi siempre un producto de nuestra mente, y propuso un antídoto sencillamente poderoso para combatirlo.
El estoicismo ha ganado protagonismo inesperado en la actual cultura occidental, quizá porque sus valores más característicos –la virtud, la fortaleza, la perseverancia– se encuentran en las antípodas de un momento histórico como el nuestro, tan dominado por la prisa, la ansiedad y una ausencia general de brújula filosófica.
¿La vida es breve o somos nosotros quienes la hacemos así? El estoicismo de Séneca, leído a la luz de la importancia que el deseo auténtico tiene en nuestra vida, nos ofrece una respuesta al respecto.
El miedo es posiblemente una de las fuerzas psíquicas más poderosas, aunque no en el sentido en que quisiéramos. El miedo nos frena, nos paraliza, nos angustia. En pocas palabras, impide que nos movamos.