Sobre la virtud y los beneficios de ser humilde [Estudio]
Aunque parezca mentira, la humildad es una característica que ha empezado a estudiarse hace poco de manera aislada en la psicología social y de la personalidad.
Aunque parezca mentira, la humildad es una característica que ha empezado a estudiarse hace poco de manera aislada en la psicología social y de la personalidad.
El precio de la vivienda y de los materiales que se necesitan para hacerla, es un tema económico que nos afecta a todos los que soñamos con tener algún día un techo en el que poder envejecer tranquilos y sin preocupaciones.
Sin trampa ni cartón, la bio lo dice bien clarito: "La misma foto de Pepe Viyuela todos los días" y es que, casi siempre, necesitamos bien poco para tener un motivo por el que sonreír.
La educación, la lectura, la formación y todo lo que sea expandir la mente llenándola de ideas que contrasten las nuestras propias, es lo que acabará por hacernos libres.
No podemos evitar pensar en lo feliz que hubiera sido Melvin Udall, el personaje lleno de trastornos obsesivos compulsivos que interpreta Jack Nicholson en "Mejor Imposible", si hubiera podido disfrutar de este higiénico invento antes.
La primera mujer africana en recibir el Premio Nobel de la Paz fue la responsable de la plantación de millones de árboles.
La bondad es el pináculo de la inteligencia. Es su punto más cenital, el instante en el que la inteligencia se queda sorprendida de lo que es capaz de hacer por sí misma.
Estamos acostumbrados a ver ilustradores que hacen una crítica feroz de la vida moderna y de sus herramientas y son esas mismas herramientas, es decir, las redes sociales, las que utilizan para denunciar situaciones de nuestro día a día.
A lo largo de la historia del hombre, la evolución de las lenguas y los dialectos ha sido paralela a una evolución cultural que siempre es reflejo de cambios sociales producidos por movimientos migratorios o marcados por hechos históricos importantes.
Estamos sustituyendo el cuánto tienes o incluso cuánto exhibes o pretendes tener por cuánto eres, cuánto sientes, cuánto vives. Ello es profundamente estúpido, dado que la felicidad está en las experiencias, no en las pertenencias.