El videoarte de Roger Kilimanjaro, en febrero en plaza del Callao de Madrid, con Cultura Inquieta
Inmersos en el atípico mes de febrero, seguimos mirando hacia adelante con la esperanza de ver algunos destellos al final de no sabemos dónde.
Inmersos en el atípico mes de febrero, seguimos mirando hacia adelante con la esperanza de ver algunos destellos al final de no sabemos dónde.
13 de marzo de 2020. De igual manera que durante el confinamiento en la ciudad de Madrid —y en otras— desaparecía la famosa “boina” de contaminación, de pronto descubrimos que detrás de todo el ruido diario que producimos existe un paisaje sonoro que también se transformó durante aquellas semanas.
Cuando muchos artistas o escritores imaginan cómo será la vida en las próximas décadas, a menudo es una perspectiva sombría.
Cuando uno piensa en bosques, valles, praderas, animales, cielos o niñas con vestidos blancos, siente que le embriaga la luz, pero ahí también hay mucha oscuridad, esa que es heredera de Allan Poe o los cuentos de los hermanos Grimm.
Como sociedad, estamos condenados a repetir los mismos errores y a vivir las mismas situaciones; y en todo eso que es de alguna manera cíclico, se establecen curiosas conexiones entre el pasado, el presente y, seguramente, el futuro.
El mundo del celuloide o el de la música están llenos de rostros populares que son para todos conocidos y que nos deslumbran, a menudo, con la perfección y la armonía de sus rasgos faciales.
Diseñadas para la edición de 2020 de la trienal de NGV, en Melbourne, Australia, Quantum Memories han sido realizadas por el artista Refik Anadol a través de un algoritmo automático habilitado por inteligencia artificial (IA).
Escenas surrealistas y mundos imaginarios. Ted Chin utiliza fotos que él o sus amigos han tomado para crear imágenes inspiradas en sus sueños, mitos o cuentos de fantasía. Sin duda parajes que nos transportaran a un mundo mágico que nos harán volar hacia nuevas realidades.
Cultura Inquieta, mediante esta iniciativa, ha programado una selección inspiradora con la delicadeza de la fotógrafa y poetisa visual italiana Marta Bevacqua y el innovador trabajo del artista visual estadounidense Mark Parris
Entristecido por las calles vacías de Budapest durante el cierre, el artista llenó la ciudad de gente de pinturas clásicas.