Esta conmovedora escultura recuerda a los 82 niños que fueron entregados a los nazis en Lidice en verano de 1942
Al igual que todas las guerras, la Segunda Guerra Mundia fue una masacre sin sentido. Entre 50 y 85 millones de personas perdieron la vida en este terrible y despiadado episodio que tristemente se convirtió en el conflicto más mortal de la historia de la humanidad.