Estos lagos parecen estar llenos de extrañas criaturas marinas, pero en realidad son miles de burbujas congeladas.
Incrustadas por todo el Parque Nacional Banff, en Alberta, Canadá, estas maravillas naturales son de metano, un gas altamente inflamable.
El gas, emitido por bacterias después de consumir materia orgánica muerta, es bastante inofensivo, pero estas burbujas puede causar una explosión si se inflaman.
Fotografías de Paul Zizka.