Cuando éramos pequeños había muchas cosas que nos daban miedo, especialmente la oscuridad y lo que podría acecharnos en ella.
Ya adulto, el fotógrafo Stavros Stamatiou ha echado la vista atrás para asomarse a los abismos de su niñez y a los terrores nocturnos de la antigua región griega cercana a su hogar.
A Raven’s Dream, titulado así en referencia al protagonista del famoso poema de Edgar Allen Poe, es el viaje del artista al pasado y hacia las cosas que le atormentaban cuando era niño. Bajo el manto del crepúsculo, se ha abierto paso en los vacíos y silenciosos terrenos de Creta y Peraia, un suburbio de Tesalónica donde vive.
Con su cámara en mano, Stamatiou interpone una barrera entre él y el miedo. Todo lo que durante el día es familiar, se torna sobrenatural por la noche, y le hace rendirse a lo que acecha trás del velo de su imaginación.
Los perros callejeros y los caballos de pastoreo locales se convirtieron en sus compañeros constantes, heraldos del pasado, y espectros que se desvanecieron tan rápidamente como llegaron. Los seres humanos de las imágenes son el propio fotógrafo y sus seres queridos.
La infancia es la época de las historias de fantasmas, enigmas y monstruos que se esconden bajo nuestras camas. Cuando somos pequeños, soñamos con ser grandes, pero cuando por fin crecemos, nos vemos obligados a volver. El mundo, al parecer, pierde gran parte de su magia cuando se iluminan sus rincones oscuros.
Stamatiou es uno de los pocos afortunados que ha encontrado el camino de regreso, y aún así, sólo puede permanecer allí durante unas horas. Después de eso, sale el sol y espanta todo que él ha conjurado.
Todas las imágenes © Stavros Stamatiou
Stavros Stamatiou: web | Facebook | Flickr











