El miedo al olvido es lo que ha llevado a esta joven artista japonesa a revelar sus recuerdos en hojas de árboles caídas y con el sol como único aliado.
Lejos de la fría perfección del papel satinado, Hiro Chiba, juega con las asperezas de la naturaleza para acercarse a los misterios de su memoria. Para que estos recuerdos permanezcan el el mundo que le rodea, Hiro cuenta con el sol como único testigo.
Rara vez habíamos podido disfrutar de una manera de inmortalizar los recuerdos como lo hace esta artista japonesa. Pocas creaciones son a la vez tan frágiles, poéticas y melancólicas.
La técnica con la que hace magia al revelar las imágenes es relativamente secreta. Hace algunos años, el fotógrafo vietnamita Binh Danh realizó un trabajo similar llevando imágenes de la guerra que se libró en la década de 1970 en su país igualmente a hojas de árboles.
Para tal fin, Danh desarrolló un procedimiento propio que no quiso hacer de conocimiento público. Así que nos quedamos en la belleza real de la manera de congelar el tiempo, de dejar huella en la naturaleza muerta para trascender más allá de nuestra memoria.
"Esta forma de crear es perfecta para mí. La imagen en la hoja carece de color, detalle y textura. Eso es lo que le da tanta nostalgia.
La memoria no conserva todos los detalles. Y eso es lo que la hace tan hermosa y tan llena de nostalgia."
Hiro Chiba: web
