La mirada callejera del fotógrafo Cosmin Garlesteanu
La serie "Hometown" del fotógrafo rumano Cosmin Garlesteanu da vida a las calles de Bucarest con humor, poesía y un toque surrealista.
La serie "Hometown" del fotógrafo rumano Cosmin Garlesteanu da vida a las calles de Bucarest con humor, poesía y un toque surrealista.
Cuando uno piensa en bosques, valles, praderas, animales, cielos o niñas con vestidos blancos, siente que le embriaga la luz, pero ahí también hay mucha oscuridad, esa que es heredera de Allan Poe o los cuentos de los hermanos Grimm.
Hay artistas que dedican su obra y su creatividad a recordarnos algo de vital importancia, las conexiones y las simbiosis que existen entre nosotros y la naturaleza.
Decía Kant que la mano es “el cerebro exterior del hombre”. Y tanto por su representación en la corteza cerebral, como por su capacidad para exteriorizar un caudal de pensamientos y sentimientos en los más finos movimientos, la mano es el mejor instrumento del cerebro. Mano y cerebro representan así dos aspectos complementarios de la unidad sistémica del ser humano.
El trabajo del artista español Richard Le Manz (Toledo, 1971), utiliza la fotografía como medio de expresión de sus ideas e inquietudes dejando salir las imágenes generadas en su mente.
¿Se puede fotografiar lo invisible? ¿Y el sonido? ¿Se puede capturar el viento?
Creemos fervientemente en que pocas cosas en el mundo tienen más fuerza o provocan más sensaciones que una mirada; las miradas pueden ser perdidas, fijas, intensas, melancólicas, puras e incluso tristes.
Diciembre llena las magníficas pantallas de Callao con dos artistas y dos maneras de entender lo que son imágenes totalmente hipnóticas; Cultura Inquieta y Callao City Lights, compañeros de aventuras del precioso y pionero proyecto artístico Callao City Arts, visten las calles de Madrid con piezas de arte de Elizaveta Porodina y de Andreas Wannerstedt.
El mes número 11 de nuestro calendario viene cargado de creatividad, sensibilidad, mensaje y alma y, una vez más, las pantallas de Callao harán de soporte a nuestro sueño artístico.
Decir que la obra de una fotógrafa callejera tiene algo de cinematográfico es redundar porque, qué sería del cine sin la disciplina de la fotografía cuando son dos artes que no pueden hacer otra cosa que convivir estrechamente.