Jamie Livingston ya no está con nosotros, pero su precioso e íntimo proyecto de fotografía le asegurará que nunca será olvidado. El proyecto comenzó el 31 de marzo de 1979, cuando tomó una fotografía en la Universidad. Y no pararía ni un solo día, durante los siguientes 18 años, hasta el día que murió en 1997.
Armado con una Polaroid SX-70, Livingston fue documentando cada faceta de su vida cotidiana, rodeado de sus amigos, familiares y de su gran amor. Además de su pasión como cineasta y fotógrafo, ya que captaba los momentos de una ciudad en contínuo movimiento como era Nueva York.
Las últimas etapas de su proyecto se volvieron más introspectivas al documentar su batalla contra el cáncer después de su diagnóstico en 1997. Dejó inmortalizadas las fases de la enfermedad, hasta el momento de pedirle a su pareja que se casara con él unas semanas antes de su fallecimiento el 25 de octubre de 1997.
Dos amigos de Jamie se comprometieron a mantener vivo su proyecto y su memoria después de su muerte.
Y ésta va por tí, Jamie:
Más info sobre este precioso proyecto: Jamie Livingston
h/t Bored Panda





























































