El ingenioso punto de vista del fotógrafo portugués Hugo Suissas
La vida es cuestión de perspectiva y según la que tomemos o la que le demos, la realidad puede convertirse en algo divertido, absurdo e impensable.
La vida es cuestión de perspectiva y según la que tomemos o la que le demos, la realidad puede convertirse en algo divertido, absurdo e impensable.
Decía Jorge Luis Borges que cuando uno extraña un lugar, lo que realmente extraña es la época que corresponde a ese lugar; no se extrañan los sitios, sino los tiempos. Y de esto va esta preciosa serie de fotografías, de tiempos, de lugares y de nostalgia.
Desde Cultura Inquieta lanzamos un concurso de fotografía con 800 euros en premios en metálico. Las fotografías ganadoras también formarán parte de una exposición que celebraremos próximamente en Madrid.
Es apasionante poder viajar y desconectar de nuestra realidad para conectar con otras que forman parte de vidas que no viviremos, que quedarán reducidas al instante de congelar el espacio y el tiempo en una fotografía.
Reparar unos segundos en una foto de Fred Herzog, es como ver una película en el cine. Cada instantánea nos lleva a lugares comunes, nos cuenta una historia, nos invita a viajar por el tiempo para caer en la cuenta, de que todo y casi nada, ha cambiado en sus calles rebosantes de color y de vida.
Estas fotos son un canto a la alegría de vivir, la misma que tiene esta abuela japonesa que disfruta de cada momento, junto a su perrillo shiba y en algunos de sus paisajes favoritos.
Si pensamos en aquello que conecta con nuestra esencia más interna y profunda, seguro que pensamos en estar desnudos en la intimidad de un espacio que es nuestro y que decidimos compartir (o no) con otras pieles y otros olores.
El amor puede darse en cualquier parte y profesarse de la manera más insospechada. La pasión puede explotar en forma de piel y tinta y esta es una historia que ruge desde el fondo y hasta la superficie de la epidermis.
Aunque somos muy partidarios de la frase "No es lo que tengo, es lo que soy", en muchas ocasiones, aquello que tenemos puede dar mucha información de nosotros, sobre todo si todas nuestras posesiones materiales caben en una sola fotografía.
Miquel Arnal, hace que el cuerpo desnudo se funda con el objetivo de su poderosa cámara fotográfica.