¿Dónde va todo ese amor acumulado a través de una vida larga? La vejez suele llevarnos a una narrativa monótona que se mueve entre la ternura y la compasión.
Pero llegar a viejos es, además de un privilegio, otra manera de explorar la vida desde otra plenitud y nivel de conciencia. Aún así, hay un territorio que casi siempre se censura: el deseo.

Con “All This Love”, la fotógrafa alemana Mirja Maria Thiel nos abre los ojos; sus retratos muestran amor y erotismo en la vejez de manera asertiva.
Thiel, nacida en Hamburgo en 1971 y con una mirada alimentada por la literatura y la narración, convierte lo invisible en visible: la ternura radical de dos cuerpos que se buscan, la complicidad como acto de resistencia contra el olvido y los clichés.

El objetivo de la serie fotográfica “All This Love” es ampliar el discurso social sobre la vejez. Hoy en día, estamos acostumbrados a hablar sobre complejos desafíos relacionados con la seguridad del sistema de pensiones, el drástico aumento de las enfermedades demenciales o la crisis de la sanidad.

Incluso hablamos de la cultura del ocio y las oportunidades educativas para la llamada edad de plata y la edad de oro, aunque principalmente desde una perspectiva económica, mientras que el erotismo y la sexualidad en las parejas mayores están completamente infrarrepresentados o son directamente tabú en la opinión pública.

Pero las infinitas variaciones del amor, el deseo y el erotismo construyen un valor universal que la humanidad, en su máxima expresión, vive a todas las edades en todo el mundo. “All This Love” destaca algunas bonitas historias de amor y momentos íntimos de parejas mayores.


“Todo este amor” es mucho más que una serie fotográfica: es un grito contra el tabú, una invitación a repensar el deseo sin fecha de caducidad.
Porque lo verdaderamente contracultural no es tatuarse con 20 ni romper reglas con 30; lo realmente revolucionario es seguir amando con 80 como si fuese la primera vez.