Charles Gesmar, nacido como Charles Gesimar en mayo de 1900, tuvo una carrera artística brevísima, pero deslumbrante. Murió de neumonía en el punto más alto de su talento, antes de cumplir los 28 años, en febrero de 1928.
«Uno de esos jóvenes delicados y ultra-sensibles, tan femeninos que sentías que una sola palabra dura podría romperlo».
Mistinguett
A lo largo de esa vida corta pero intensa, empezó a diseñar vestuarios para la cantante, bailarina y actriz Mademoiselle Spinelly. Sorprendentemente, esta colaboración comenzó antes de que Gesmar llegara a los 16 años. Sin embargo, su relación fue fugaz.
Tras una discusión con la bailarina, el joven artista intentó dispararse… falló, golpeó la cisterna del baño y acabó inundando la casa. Spinelly, lejos de reír, lo despidió de inmediato.
Pero el destino tenía otros planes. Poco tiempo después, Mistinguett –nombre real Jeanne Florentine Bourgeois–, la icónica “Reina del Music Hall de París”, quedó fascinada con el talento precoz de Gesmar y lo acogió bajo su ala.
A partir de entonces, empezó a crear vestuarios extraordinarios para ella mientras seguía diseñando carteles para los teatros parisinos, llenando la ciudad de color, fantasía y elegancia.
Mistinguett lo describió como un joven casi neurótico, «tan delicado y sensible que sentías que una sola palabra dura podría romperlo». Un talento brillante, efímero y lleno de poesía que hoy sigue inspirando a quienes aman el arte y el diseño gráfico.
