Esta es una historia verdadera y cercana. Desde el primer momento que Clara y Rob se miraron a los ojos (él, que los tiene del color del mar y el cielo y ella, del color de las aceitunas negras) un vínculo emocional indestructible se creó entre ambos. El de un padre y su hija que se adoran y que cada día aprenden juntos en un mundo nuevo y desconocido para ambos. Dos almas que llevaban buscándose toda la vida, la misma vida que disfrutan cada momento y que Rob ha querido ilustrar en estas tiernas viñetas.
Clara es una preciosa niña de tres años que tiene el don de sonreír continuamente y de iluminar el espacio con su presencia y su infinita alegría. Desde que llegó a la vida de sus padres, todo son aventuras nuevas para los tres.
Rob Mclane es un inglés afincado en Valencia que estudió diseño gráfico y se especializó en animación. Actualmente da clase de arte y de diseño en un colegio británico. Disfruta mucho compartiendo su pasión por dibujar, pintar, diseñar, hacer grabados y por la fotografía. Cuando tiene tiempo libre, crea su propio arte para contar sus propias historias, siempre desde el humor y la ternura. Su estilo es minimalista, inteligente y muy particular. Os dejamos una parte de su historia de amor ilustrada. La de la pequeña Clara y la de su "daddy".
1. Daddy siempre intenta guiarme por los caminos de un mundo que empiezo a comprender
2. Compartimos pinceles y pinturas y me deja pintar todo lo que quiero, llenarme las manos de pintura. SIempre me dice cuando acabo un dibujo: ¡Eres un artista!
3. Nos encanta bailar juntos, nuestras canciones favoritas son: "My Brown Eyed Girl de Van Morrison y My Girl de los Temptations"...
4. A daddy le encanta leerme cuentos y contarme historias sobre la valentía, el amor y los sueños. A mi me gusta hojear sus cuadernos, y aunque todavía no se leer, pasamos horas juntos entre libros, cuentos y millones de aventuras.
5. Nos pasamos las tardes de verano en remojo, jugamos a ser fieros tiburones y no tengo miedo si me quito los manguitos porque daddy está siempre ahí.
6. En las tardes de tormenta, daddy me enseña a encajar las piezas para formar bonitos puzzles, ¡recuerdo cómo se emocionó la primera vez que logré terminar uno yo solita!
7. Daddy aprovecha para hacer deporte cada vez que salimos a pasear con mi bici, creo que, a veces, no le hace mucha gracia...
8. Daddy y mamá, creen en mí, me dan amor y confianza. A los tres nos chifla la playa, juagar, chapotear en la orilla, y construir preciosos castillos de arena, nos encanta el sol , abrazarnos y remar juntos en las largas tardes de verano...
9. Antes de dormir, nos lavamos juntos los dientes y daddy me dice que el agua es un tesoro que tenemos que cuidar muchísimo. Mientas, daddy y yo, jugamos a hacer muecas en el espejo y a decir palabras que sólo él y yo entendemos, ¡es un momento divertido!
10. Aunque cree que no lo veo, yo sé que está siempre pendiente de mí ( aunque a veces preferiría estar sola, que ya soy mayor...)
10. Después de un largo día, nada mejor que dormirme en el gran y confortable pecho de daddy
11. Tengo dulces sueños porque tengo a mi héroe particular, el que me cuida, mi Superdaddy...
12. Pero si hay algo que me encanta, es mirar al cielo y descubrir las estrellas mientras aprieto fuerte la mano de mi daddy y siento que, a pesar de lo pequeños que somos bajo el infinito firmamento, si lo tengo cerca, nada malo puede suceder...
