Cada mes de marzo, Londres se inunda de narcisos brillantes y fluorescentes. Pero este año ha sido particularmente especial porque todas las flores se han hecho a mano y por una buena causa.
El Jardín de la Luz es una instalación artística iluminada e interactiva. Es una obra que surge de la colaboración entre Marie Curie, una organización caritativa con sede en el Reino Unido y que ofrece un apoyo imprescindible a los enfermos terminales, y Greyworld, un colectivo de artistas.
Situado en la popular plaza de Paternoster de la capital británica, Garden of Light cuenta con una parcela de 2.100 flores iluminadas. Cada narciso (hecho a mano) representa a una enfermera de Marie Curie y simboliza su dedicación por "traer luz en las horas más oscuras." Toda una experiencia llena de simbolismo y sensibilidad.









