Cinco trucos mentales para salir de momentos difíciles
Los trucos mentales son recursos cognitivos que nos permiten romper patrones negativos que vetan nuestro bienestar.
Los trucos mentales son recursos cognitivos que nos permiten romper patrones negativos que vetan nuestro bienestar.
Hay una frase que usamos mucho para referirnos a que tenemos sentimientos y deseos: "No soy de piedra". Lo injusto es que para justificar nuestra humanidad, subestimamos el poder sugerente que, en muchas ocasiones, puede expresar una piedra. Igual nos falta perspectiva artística.
Cualquier sentimiento es totalmente lícito para aquella persona que lo experimenta. Nadie puede dar validez o invalidez a las sensaciones que tenemos y, si se diera el caso, debemos saberlo detectart y, por supuesto, no permitirlo.
La vida es lo que te ocurre mientras simultáneamente ideas ocurrencias para que te ocurran.
La soledad cuando es elegida es uno de los refugios más reconfortantes que hay para la cabeza y el alma, pero cuando es impuesta, puede ser uno de los males más devastadores que podemos sufrir.
Hay un dicho popular que dice algo así como: "Si alguna vez quieres a alguien, déjalo marchar; que si alguna vez te quiso, a tu lado volverá". Pero, ¿qué pasa si no vuelve?¿Cómo gestionaríamos esa soledad provocada por el rechazo?
A pesar de la connotación peyorativa y negativa que conlleva el adjetivo "desobediente", toda revolución y toda evolución social han sido consecuencia de un acto de desobediencia.
La magia es eso que nos sostiene cuando la razón no llega a explicar la conexión que tenemos con el mundo que nos rodea; lo que nos eleva, transmuta, expande y reconecta con lo más profundo de nuestro ser.
Llevamos años pidiendo la jornada laboral de cuatro días. En algunos países como Islandia, Suecia y Escocia ya se han instaurado teniendo como contra los altos costos que esto implica, pero a favor el bienestar de los trabajadores y una mayor productividad. Mientras se abre el debate, un estudio demuestra que benefecia seriamente la salud.
Si tuviéramos que elegir qué tipo de inteligencia es la que más nos haría crecer como personas, no tenemos dudas de que sería la emocional, porque es la que nos permite leer correctamente al resto. Saber cómo se sienten los demás es imprescindible para tener una vida mental y emocionalmente sana.