Estimulante

Por qué solo la prudencia nos puede salvar

Después de meses de pandemia, se hace complicada una gestión adecuada de las emociones negativas. Hablamos principalmente de la ira, la rabia o la desconfianza. La dificultad para tolerar el miedo, la frustración, la inseguridad y la incertidumbre, condicionan la necesidad de buscar responsables, desobedecer las normas y adherirnos a la polarización política. Es más fácil dejarnos llevar por la jauría, que pensar por nosotros mismos, con el riesgo que eso conlleva.

'Please talk to my hand', mensajes certeros en la mano del creativo Alessandro Malossi

Decía Kant que la mano es “el cerebro exterior del hombre”. Y tanto por su representación en la corteza cerebral, como por su capacidad para exteriorizar un caudal de pensamientos y sentimientos en los más finos movimientos, la mano es el mejor instrumento del cerebro. Mano y cerebro representan así dos aspectos complementarios de la unidad sistémica del ser humano.

El miedo como negocio en nuestros días, según el filósofo Zygmunt Bauman

Hasta ahora se creía que la modernidad iba a ser aquel período de la historia humana en el que, por fin, quedarían atrás los temores que atenazaban la vida social del pasado y los seres humanos podríamos controlar nuestras vidas y dominar las imprevisibles fuerzas de los mundos social y natural. Y, en cambio, en los albores del siglo XXI volvemos a vivir una época de miedo.

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