A veces el mundo del arte nos "regala" nuevas interpretaciones y nuevos puntos de vista que, desde luego, no nos dejan indiferentes.
Si algo tiene el arte, es que es subjetivo y está amarrado a la capacidad de cada uno de contemplar la belleza. Pero claro, hay ciertas obras que merecen una sección en las noticias destacadas del telediario. Aquí tenemos un caso, y es que cada cierto tiempo, y en este nuestro pais, emerge con la fuerza de un ciclón una obra (hasta ahora escondida en los umbrales del ovido y de la geografía) para brillar con más fuerza que nunca y ser protagonista de algún que otro verano.
Es lo que ha sucedido en la localidad navarra de Stella. Y la protagonista es esta magnífica escultura del siglo XVI hasta hace muy poco. A pesar del paso del tiempo, la figura ecuestre todavía conservaba algún resto de su policromía original. Pero al párroco de la iglesia de San Miguel le debió parecer que estaba demasiado estropeada y, por su cuenta y riesgo, decidió encargarle la restauración a una empresa de manualidades local. Empresa que, orgullosísima, colgaba paso a paso la evolución de su trabajo en su página de Facebook.
Más blanquito, como si se hubiera hecho un lifting y con la misma mirada perdida al infinito, así luce el nuevo San Jorge que bastante preocupado parece a juzgar por su expesión.
¿Se convertirá Stella en nuevo sitio indispensable de peregrinaje? El tiempo lo dirá.
Y claro, los memes no podían faltar a esta cita con el desatino:
h/t: Artfido







