A pesar de que la evitamos a toda costa y no nos gusta experimentarla, la tristeza es una emoción necesaria que también debemos permitirnos sentir.
La tristeza es un sentimiento común para casi todos los seres humanos. Una de las primeras curiosidades al respecto es que se trata de una de las emociones con más palabras sinónimas o asociadas. Aflicción, pesadumbre, melancolía, desazón, abatimiento, etc... puede que no sean equivalentes exactos, pero sí muestran las múltiples facetas y grados de este sentimiento.

Gracias a la psicóloga Gema Sánchez Cuevas.
La expresión típica de la tristeza es el llanto. Alguna personas tienen mucha más facilidad para llorar que otras, pero es una capacidad que se puede y se debería entrenar ya que resulta muy catártica. La ciencia ha descubierto que al llorar se libera adrenalina y noradrenalina, lo que provoca una sensación de tranquilidad y desahogo. ¿Quién no se ha quedado relajado o relajada después de un rato llorando?
No se debe confundir la tristeza con la depresión. La tristeza es un sentimiento normal y adaptativo que se desencadena ante una desilusión, frustración o vacío. En cambio, la depresión suscita un estado de ánimo sombrío sin que haya un desencadenante específico. Se siente tristeza por todo y por nada a la vez.
“El dolor y la tristeza son unas de las vibraciones que prueban que estamos vivos".
Antoine de Saint-Exupéry

Curiosidades sobre la tristeza
Según un estudio llevado a cabo por los investigadores Philippe Verduyn y Saskia Lavrijsen, de la Universidad de Lovaina (Bélgica), la tristeza sería el sentimiento más duradero de cuantos experimentan los seres humanos.
La investigación fue realizada con 233 voluntarios, todos ellos estudiantes de preparatoria. Se evaluaron 27 emociones que incluían sorpresa, vergüenza, miedo, irritación, desagrado, etc. Lo que se examinó fue la duración de los episodios en los que se experimentaba cada sentimiento.
Al final, los investigadores llegaron a la conclusión de que la tristeza era la emoción más duradera. Esto es, la que más tarda en disiparse. Se cree que esto se debe a que se trata de un sentimiento asociado a experiencias más relevantes que aquellas que provocan miedo, ira, sorpresa, etc.

Se estima que la duración promedio de asimilación de la tristeza es 240 veces superior a la de otras emociones. De manera aparente, se necesitan 120 horas para que complete su ciclo. Incluso, dura más que el odio.
Además de ser un sentimiento con larga duración, la tristeza es una de las emociones más difíciles de ocultar. En general, las emociones negativas son más resistentes a la contención, pero la tristeza se lleva el premio, debido a que, aun cuando las personas no lo quieran, este sentimiento se refleja en la mirada, en la actitud y en la disposición de ánimo.
De otro lado, la tristeza es quizás la emoción que más se nutre de los pensamientos. El miedo o la ira están más determinados por percepciones o reacciones instintivas. En cambio, para estar triste y seguir así, se requiere de pensamientos que nutran ese estado. Por lo tanto, una clave para dejar de estar tristes sería la de encauzar las ideas de una forma más constructiva.
Por añadidura, la tristeza es el sentimiento que más relacionado está con el pasado. Lo usual es que un evento triste actual lleve a evocar otras situaciones similares del pasado. Es como si la tristeza reactivara la memoria emocional. De forma casi automática, al estar tristes, encadenamos ese sentimiento con eventos del ayer.
Otra de las curiosidades sobre la tristeza es que, aunque suele vérsele como algo indeseable, también tiene sus aspectos positivos. El psicólogo Joe Forgas encontró que cuando las personas se encuentran tristes también incrementan su capacidad de percepción y retención de todo lo que ocurre a su alrededor. O sea, están más atentas y memorizan mejor.

Otro aspecto muy constructivo de la tristeza es que suele llevar a una introspección profunda. A diferencia de la ira o el miedo, esa aflicción propicia la necesidad de reflexionar acerca de nosotros mismos y de nuestro entorno. Se podría decir que es una emoción bastante intelectual y, por lo mismo, en más de una ocasión da lugar a la creación poética o artística.
Para finalizar, es importante destacar que la tristeza es uno de esos sentimientos que, en condiciones normales, lleva a tomar decisiones y a actuar. En tanto esta emoción no es nada agradable, en una persona saludable lleva a hacer algo para dejar de sentirla. Muchos logros en la vida están precedidos, de uno u otro modo, por este sentimiento.
Permítete el lujo de estar triste si lo sientes o lo deseas, en contra de lo que crees, puede que sea mucho más beneficioso de lo que parece.