Trece consejos para superar a tu ex pareja

Trece consejos para superar a tu ex pareja

Cuando una relación se acaba, podemos sentir que se acaba el mundo, pero sólo es el mundo empezando de otra manera.

El fin de un romance trae consigo mucho dolor, muchas sensaciones extrañas y muchas preguntas sin respuesta que nos llevan a plantearnos en qué hemos fallado, qué hemos hecho mal, qué problema hay con nosotros/as mismos/as o si alguna vez sanaremos.

Los nuevos comienzos pueden ser escalofriantes porque no es fácil enfrentarse a una nueva realidad que nos parece más amenazante cuando sentimos la soledad y la vulnerabilidad, pero hay claves y consejos que pueden hacernos mucho más llevadero el difícil tránsito de superar a un/a ex.

Fotografía de Insta80s90s en Pinterest.

Aunque no es una cuestión matemática lo de sanar y poder seguir adelante y es algo que cada persona lleva de una manera y diferente y maneja unos tiempos propios el perdón o evitar el contacto innecesario, son pasos esenciales para liberarte del pasado. Además, existen otras 13 claves para hacer más llevadero el cambio. Te las revelamos.

1. Acepta tus emociones

Superar a tu ex comienza con aceptar lo que sientes. Es normal que, después de terminar, tus emociones cambien con constancia: un día te sientes optimista y al siguiente te abruma la tristeza. En lugar de resistir esos sentimientos, dales espacio. Si un día te invade la rabia, experiméntala sin juzgarte. Eso sí, establece un límite para que las emociones que enfrentes no dominen tus días por completo.

2. Da tiempo al tiempo

Es natural querer saber cuánto tiempo te llevará superar a alguien con quien compartiste tu vida por un periodo, pero no hay una respuesta única. Quizás algunas personas avanzan en unas pocas semanas, mientras que otras tardan meses o incluso años.

Lo importante es no apresurarte ni compararte con los demás. Recuerda que sanar lleva tiempo y es un proceso personal. En lugar de solo cuestionar cuánto tardarás en reponerte, pregúntate también qué cambios positivos puedes hacer en ti para que este lapso sea menos duro.

3. Evita el contacto innecesario

Aunque compartas espacios con tu expareja, como el trabajo o en reuniones de amigos, es esencial reducir el contacto fuera de esas situaciones. Esto incluye evitar llamadas, mensajes o encuentros casuales que reabran viejas heridas. Si te resulta difícil aplicar el contacto cero, establece reglas claras para protegerte.

Por ejemplo, si compartís amigos y amigas, pídeles que no te hablen sobre la vida de tu ex o que te avisen con anticipación si ambos asistirán a la misma reunión, para que decidas si quieres ir o no.

Cada día que logres mantener esa distancia es un paso más para cerrar ese capítulo de tu vida. Tu bienestar emocional es lo más importante, y no tienes que participar en conversaciones que te hagan sentir vulnerable.

Fotografía de Lord of Mysteries en Pinterest.

4. Desconéctate de las redes sociales

Uno de los mayores retos en la era digital es resistir la tentación de revisar las redes sociales de quien fue tu pareja y ver qué hace. El impulso de ver sus publicaciones, fotos o historias te mantendría atado/a de manera emocional a esa persona, reviviendo momentos pasados o comparándote con lo que parece ser su nueva vida.

A menudo, la necesidad de controlar lo que está haciendo te lleva a desarrollar un mal hábito, como revisar si ya tiene una nueva pareja o si parece estar más feliz sin ti. Sin embargo, esto solo te atrapa en una versión distorsionada del pasado, generando más dolor y retrasando tu proceso de sanación.

Para no caer en este ciclo, considera dejar de seguirle en todas las redes sociales o, si es necesario, bloquearlo de manera temporal en plataformas como Instagram o WhatsApp. Esta desconexión digital te dará el espacio necesario para concentrarte en tu propio bienestar, sin la constante comparación entre tu progreso y el suyo.

Además, podrías aprovechar este tiempo para hacer una «limpieza digital». Elimina fotos, mensajes o videos que te lleven de vuelta a la relación. No es necesario borrarlos para siempre, pero puedes archivarlos o moverlos a una carpeta donde no los veas a diario. Reducir estos estímulos es útil para pasar la página pronto.

5. Rodéate de personas que te apoyen

Durante una ruptura, el apoyo de amigos y familiares se convierte en una herramienta invaluable para sanar. Son ellos quienes contribuyen a cargar el peso emocional cuando sientas que no puedes. Busca personas cercanas que te escuchen sin juzgar y que te ayuden a distraerte de manera saludable. No se trata de evadir tus sentimientos, sino de tener momentos de alivio y compañía.

Se trata simplemente de pasar un buen rato sin que la conversación gire en torno a tu ex, de sentir que no estás solo o sola en esto.

6. Haz una lista de razones para seguir adelante

Una de las estrategias más poderosas para superar a tu ex es escribir una lista de razones por las que se acabó la relación y por qué seguir adelante es lo mejor para ti. Este ejercicio clarifica tus pensamientos y te permite despojarte de cualquier idealización sobre tu vínculo pasado.

Si hubo momentos en los que sentiste que te menospreciaron o desplazaron, o si experimentaste agresiones verbales o psicológicas, plasmar en un papel esas experiencias con detalle te recordará que mereces algo mejor. Por ejemplo: «Me sentía ignorado/a cuando hablaba de mis logros personales»; «a menudo priorizaba sus necesidades sobre las mías». Al releer estas frases, recordarás por qué avanzar es un acto de autocuidado.

Esta lista visible en un lugar de tu casa, como en tu escritorio o en el espejo del baño, te recordará a diario que esa etapa quedó atrás por una razón. Puedes complementar con frases motivadoras, como «merezco que me valoren» o «el futuro me tiene reservado algo mejor». Estas son afirmaciones que ponen el foco en tu bienestar y refuerzan tu autoestima.

Fotografía de Mahapins en Pinterest.

7. Reenfoca tu atención en ti

Tras una ruptura, es común que los recuerdos de la relación consuman gran parte de tu tiempo y energía. No obstante, este es el momento perfecto para enfocarte en ti y en las cosas que dejaste de hacer mientras estabas en pareja, ya sea por falta de tiempo o por adaptarte a las preferencias de tu ex. Redescubre tus propios intereses e invierte en actividades que te hagan sentir plenitud.

Por ejemplo, si siempre quisiste aprender a tocar un instrumento, aprovecha para inscribirte en clases. O si durante la relación dejaste de lado tus hobbies, como leer o hacer ejercicio, retómalos. Incluso actividades simples, como ponerse al día con una serie que te encanta o empezar a practicar yoga, te devuelven la sensación de estar en control de tu vida.

8. Permítete sentir nostalgia, pero no quedarte en ella

Es normal que después de terminar ciertos momentos buenos vuelvan a tu mente. No tienes que reprimir esos recuerdos, pero tampoco dejes que se apoderen de ti. Por ejemplo, cuando escuchas esa canción que te recuerda los ratos felices con tu expareja, permite que la nostalgia te visite, pero no la cobijes.

En lugar de hacer a tu mente prisionera de cada vivencia, cambia la lista de reproducción a algo que te motive o que disfrutes en este nuevo capítulo. Esta transformación de mentalidad favorece proseguir sin aferrarte a lo que ya no es.

9. No busques una nueva relación como escape

Cuando una relación acaba, puede ser tentador llenar el vacío que hay en tu corazón entrando con rapidez en una nueva experiencia amorosa. La creencia de «un clavo saca a otro clavo», es una forma de evitar enfrentar tus emociones no resueltas.

Pero al involucrar a otra persona mientras aún lidias con el duelo, corres el riesgo de construir una relación con base en la dependencia o la inseguridad, lo que no solo te afecta a ti, sino también a tu nueva pareja.

Si empiezas a salir con alguien solo para «olvidar» a tu ex, es probable que los viejos sentimientos sigan surgiendo y generen comparaciones con tu relación anterior. A largo plazo, esto puede herir tanto a la otra persona como a ti.

En lugar de lanzarte a otra relación como una vía de escape, aprovecha esta etapa para conocer mejor tus deseos, pasiones y metas. Tómate el tiempo para fortalecer tu autoestima y asegurarte de que, cuando llegue el momento adecuado, podrás construir un lazo saludable y equilibrado.

Fotografía de Zilaania Isarruk en Pinterest.

10. No busques culpables

Señalar un culpable luego de una ruptura no te llevará a ningún lado. En cualquier relación, las responsabilidades son compartidas, por lo que no vale la pena enfocarse demasiado en las razones que llevaron al final. Lo más útil es reflexionar sobre tu actitud, identificar errores y usar esa experiencia para crecer.

Pero cuidado, esto no debería convertirse en una excusa para obsesionarte con lo que salió mal. Lo mejor es mirar hacia adelante, sin quedarte buscando un responsable.

11. Perdona para liberar el resentimiento

Perdonar no significa justificar lo que te hicieron, sino liberarte del peso emocional que te ancla al pasado. Si tu ex te causó daño, es natural el resentimiento, pero este puede convertirse en un obstáculo que impida tu avance personal. Por ejemplo, cada vez que piensas en las ofensas o traiciones, sientes amargura y dolor. Sin embargo, nada de eso te beneficiará.

En lugar de quedarte en esos recuerdos, concéntrate en soltar. Recuerda, perdonar es un acto de amor propio que te libera del sufrimiento.

12. Recurre al apoyo profesional si lo necesitas

Si ya no hallas qué hacer para no extrañar a tu ex y, a pesar del tiempo, aún sientes una tristeza profunda, buscar la atención de un psicólogo es un paso importante. Estos profesionales te ayudan a comprender tus emociones y ofrecen herramientas para superar el duelo. Entre ellas, se encuentra la práctica del mindfulness, una técnica para centrarte en el presente y reducir el impacto de pensamientos repetitivos o angustiosos sobre el pasado.

Fotografía de Adrián López en Pinterest.

13. Ten paciencia

Superar a tu ex es un proceso que rara vez sigue una línea recta. Habrá días en los que sentirás que avanzas y otros en los que el dolor parece regresar con más fuerza. Estos altibajos no significan que retrocedas o fallas; solo hacen parte del ciclo. La clave está en ser amable contigo y reconocer que cada pequeño paso es un avance en la dirección correcta.

En los días más difíciles, como cuando te invade el impulso de contactar a esta persona, es fundamental recordar que estos momentos no definen tu progreso. Toma una pausa, respira y pregúntate si ese impulso en realidad te beneficiará a largo plazo.

Gracias a La mente es maravillosa.

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