El reino animal es algo que nunca dejará de sorprendernos por su capacidad para adaptarse y superarse.
En un gran avance médico y científico, un equipo de casi 30 expertos de todo Estados Unidos se reunió en el Acuario Shedd de Chicago y operó a Kimalu, una beluga de 12 años.

Sus cuidadores notaron unos bultos cerca de su espiráculo durante un control de rutina. Tras revisar su tomografía computarizada, detectaron una red de quistes en la cabeza y el cuello, y decidieron que la cirugía era la mejor opción.
Al ser la primera cirugía de este tipo, el equipo tuvo que desarrollar un nuevo protocolo basado en su conocimiento de otras operaciones con animales. El acuario reunió a científicos con amplia experiencia en elefantes y rinocerontes para abordar el peso de 450 kilos y la anatomía única de Kimalu.


Aun así, era imposible saber cómo reaccionaría su cuerpo a la anestesia. El miedo a que no despertara era muy real, incluso si la cirugía salía bien. Kimalu fue sometida a anestesia general durante más de dos horas el 1 de julio de 2025. Cuando llegó el momento y se revirtió la anestesia, el equipo utilizó astutamente el sentido del oído primario de las belugas para intentar despertarla.

Reprodujeron sonidos pregrabados de su cápsula e hicieron que sus cuidadores le hablaran. Con un gran suspiro de alivio, lo lograron. Kimalu finalmente despertó y estaba lista para regresar al agua. Ahora, está constantemente bajo vigilancia y cuidado y también tiene una amiga beluga que la mantiene cómoda y socialmente activa.
Se le está brindando la máxima atención y el mejor cuidado para mejorar sus posibilidades de recuperación completa.