El libro que da nombre a emociones que no tenían nombre
Seguro que alguna vez te ha ocurrido que has experimentado una sensación intensa, pero no has sabido identificarla con un nombre.
Seguro que alguna vez te ha ocurrido que has experimentado una sensación intensa, pero no has sabido identificarla con un nombre.
Recuerdo el funeral de mi abuela materna como se recuerdan algunas escenas que no deberían haber sido graciosas, pero lo fueron, como si el dolor, de repente, se descolocara y dejara pasar otra cosa por una rendija mínima.
La vida está llena de primeras veces y su naturaleza cambiante hace que nunca dejemos de ser principiantes.
Nadie dijo que en la belleza que existe en crecer y envejecer no hubiera dolor; el mismo dolor que causamos, el mismo dolor que sufriremos.
Aunque es cierto que es necesario luchar por las personas que te importan, también es real que, a veces, lo más saludable es practicar el desapego emocional.
Existe un tipo de películas que pueden hacer match con todo tipo de público: las feel good movies
Imaginad por un momento que nuestros cuerpos pudieran manifestar o expresar de manera física todo ese torbellino de emociones que experimentan nuestras almas a lo largo de la vida.
¿Alguna vez habéis sentido una extraña melancolía al pisar una librería? ¿ O la sensación de que todo va tan bien que las estrellas parecen haberse alineado a nuestro favor?
No se conoce su autor, pero esta maravillosa historia habla sobre el inicio de las emociones.
“Dream”, que así se llama este maravilloso, emocionante, desgarrador y del todo necesario corto de animación, el cual nos muestra la perspectiva de distintos animales: una ballena, un pelícano, una foca arpa o una rinoceronte junto a su pequeña cría. Todas estas criaturas son retratadas viviendo en libertad y plena felicidad hasta la llegada de un factor que terminará llevando dolor a sus vidas.