Tazas de cristal pintadas a mano para celebrar la belleza de la naturaleza
El arte y la naturaleza han ido de la mano desde el origen de los tiempos. Un maravilloso binomio tejido a base de inspiración de simbiosis y de analogismos.
El arte y la naturaleza han ido de la mano desde el origen de los tiempos. Un maravilloso binomio tejido a base de inspiración de simbiosis y de analogismos.
El artista japonés Masaaki Hasegawa, afincado en Madrid, se ha trasladado al campo para dar vida a una instalación que pone en relieve la importancia de la naturaleza en nuestro día a día.
En muchas ocasiones nos hemos preguntado qué pensarán nuestras mascotas, qué dirían si pudieran hablar o cómo percibirán sus entornos; una de estas dudas ha quedado resuelta.
Nuestros cuerpos y la naturaleza tienen conexiones carnales y espirituales que se traducen en comuniones que trascienden a la simple similitud que existe entre nuestras formas y las de la madre Tierra.
Hay artistas que dedican su obra y su creatividad a recordarnos algo de vital importancia, las conexiones y las simbiosis que existen entre nosotros y la naturaleza.
Un nuevo estudio confirma la variedad de sonidos que emiten hasta 800 especies marinas. Al igual que entre los pájaros, el sonido juega un importante papel en la vida de los peces.
Los milagros son sueños hechos realidad, pequeñas conexiones con nuestra esencia que descubrimos cuando despertamos nuestra capacidad de admirar y de ver más allá.
El fotógrafo Simon Needham nos invita con su obra, a sufrir síndrome de Stendhal en un particular safari en el que "caza" con su objetivo, la majestuosidad y la belleza de uno de los animales más bellos del planeta.
No hay nada más estúpido que subestimar el poder de la madre naturaleza, esa que nos regala y pone a nuestra disposición todos sus recursos y bondades, esa que reclamará su sitio si seguimos sin respetar y cuidar todo aquello que nos ha dado, todo aquello que nos da.
El instinto de supervivencia es impresionante. Si no que se lo digan a esta oruga Phobetron pithecium, más conocida como oruga mono por sus patas peludas, que imita la forma y el color del arácnido para pasar desapercibida y no ser atacada.